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¿Por qué comprar lingotes de oro de inversión?

Pocos bienes que puedan ser más seguros que el oro.

En la práctica totalidad de los países del mundo, es aceptado como moneda de cambio. Los gobiernos, no pueden con sus políticas controlar su valor, por tanto, su cotización es más estable que cualquier moneda y esta es la razón principal por la cual es considerado el valor refugio por excelencia.

Los bancos centrales pueden emitir moneda en función de sus necesidades y ampliar la cantidad de dinero existente. Como no han creado ninguna riqueza, simplemente han puesto divisas en circulación, inmediatamente la moneda se devalúa, con la consiguiente inflación. Con el oro no es posible utilizar esta táctica, ya que no sale de la nada, es necesario extraerlo de una mina, es escaso y limitado. La producción anual es cada vez más difícil de mantener y la demanda aumenta constantemente.

El oro es realmente la única divisa que existe. Si miramos la definición de divisa, ha de tener unas características y propiedades. Una de ellas es que: “ha de mantener su valor en el tiempo”. Está claro que las monedas no cumplen esta propiedad, ya que, al inyectar moneda en el mercado sin ningún respaldo, la moneda existente pierde valor, viéndose mermado el poder adquisitivo de la misma.

Desde siempre en nuestra historia, los gobiernos solamente podían poner en circulación la cantidad de moneda que podían respaldar con reservas de oro. Fue en 1971 cuando esto ha cambiado. Desde entonces, las monedas son fiduciarias, solamente están respaldadas por la posible confianza en quien las emite. Hasta esta fecha, los estados cuidaban mucho sus balances comerciales, no era posible crear fuertes inflaciones y tener deudas desorbitadas, ya que suponía no poder pagarlas, con la consiguiente quiebra del estado.

Le hemos puesto fecha al comienzo del actual sistema económico mundial: 1971. Cuando cambiaremos el modelo, no lo sabe nadie, lo que sí se sabe es que un sistema económico basado en la deuda no es sostenible. No es necesario ser doctor en economía para saber que basar cualquier economía en endeudarse, tiene un fin. Llegará un momento en el cual ya no sea posible emitir más deuda y haya que empezar a cambiar de sistema y pagar a los acreedores.

Existen muy pocas cosas en el mundo que puedan funcionar como moneda. No gratuitamente, los metales preciosos fueron siempre desde el comienzo de nuestra civilización hace 5000 años tomados y aceptados mundialmente como medio apto para fijar valor en los intercambios económicos.

Históricamente, el oro siempre ha conservado e incrementado su valor. No hay ninguna razón para que esto cambie, al contrario, las grandes potencias económicas sopesan seriamente retornar al patrón oro. Que por ejemplo, todos los países del mundo paguen el petróleo en la moneda de un único país, carece de sentido, más aún cuando esa moneda, “el dólar” no está respaldada por nada. Se dan factores determinantes para que esto cambie: Estados Unidos ya no es la primera economía del mundo. Ha pasado de ser el principal acreedor del mundo a ser el mayor deudor. Su hegemonía militar, único factor actual que le queda, puede ser sobrepasada si simplemente se unen contra ella dos grandes potencias. En cualquier caso, basar la economía mundial en una moneda respaldada por un ejército puede ser intimidatorio durante un tiempo, pero siempre han caído los grandes imperios y han emergido otros.

Hay muchas razones para tener nuestros dinero comprando lingotes de oro.

Citando algunas:

  • Los intereses que produce nuestro dinero en los bancos son insignificantes, muy inferiores a la inflación, por tanto, tener nuestros ahorros en una entidad financiera, nos empobrece.
  • La rentabilidad media del oro en los últimos 35 años supera el 24%, esto se traduce en que, de media, si tenemos nuestros ahorros en oro de inversión, cada cuatro años, doblaremos nuestro patrimonio.
  • El oro nos protege frente a las crisis, las inflaciones, la especulación bursátil, las malas decisiones de un gobierno, la política de los bancos centrales.
  • No genera ninguna fiscalidad. Está exento de IVA y solamente en el momento de su venta hemos de cotizar por una plusvalía.
  • Es dinero en efectivo aceptado mundialmente. Cambiarlo por cualquier moneda es instantáneo.
  • Su valor seguirá en aumento. Hemos de tener en cuenta que es un valor escaso, limitado y cada vez más costoso de conseguir. Su demanda aumenta de año en año, en cambio, su producción, no.
  • Hay muy pocos bienes que simplemente podamos tenerlos y olvidarnos de ellos. Un inmueble genera gastos, nuestro dinero en bolsa, puede darnos serios disgustos.
  • Es prácticamente inalterable, pueden pasar milenios y seguirá siendo fundido una y otra vez, conservando intactas todas sus propiedades.
  • En muy poco espacio, se almacena un gran valor, permitiendo su traslado a cualquier parte del mundo. En el volumen que ocupa un litro, cabrían 19,32 kg de oro y su valor superaría los 681.000€ al precio de cotización de hoy.

Estas son solamente alguna de las razones para tener parte de nuestros ahorros en oro de inversión. Hay muchas más, cada uno buscará las suyas en función de sus circunstancias.

Pondremos un nuevo ejemplo muy gráfico de lo que supone tener nuestros ahorros en oro, viendo que habría pasado si hubiésemos seguido estas indicaciones:

Una vida laboral dura de media 35 años. Si durante este tiempo hubiésemos invertido todos los meses 160€ en oro, el día de nuestra jubilación tendríamos un capital de dos millones de euros en oro. Dicho de otra manera: todos conocemos a muchas personas que pueden ahorrar al mes 160€, pero haciendo un símil, conocemos a pocas que el día que se jubilan tengan un patrimonio equivalente a 8 pisos de 250.000€. Sobra decir que, con un patrimonio de dos millones de euros en oro, viviendo de una manera normal y sin escasez, agotaríamos nuestros días sin tan siquiera gastar los intereses que produciría nuestra, nada despreciable fortuna.

Germán Vega – Agosto de 2017

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