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ORO VERDE DE INVERSIÓN

ORO VERDE DE INVERSIÓN

¿Qué es el oro verde de inversión?

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Es oro fino ( pureza igual o superior a 995 partes sobre 1000 –  El oro VALCAMBI tiene 999,9 sobre 1000), también conocido como oro de 24 quilates y en unos pesos y formatos aceptados por Hacienda. Si cumple estas condiciones estará exento de IVA.

El oro verde de inversión es un lingote exactamente igual en formato, pureza y peso al oro normal de inversión, pero que cumple unas directrices desde su extracción a procesado muy estrictas (además de las propias normas de calidad LBMA):

  • Las minas han de ser sostenibles y tener como prioridad el respeto al medio ambiente. Los trabajadores cumplirán un plan de seguridad e higiene en el trabajo similar al de los países europeos. Los salarios serán justos y se cumplirán los derechos humanos. Éstas condiciones serán supervisadas por empresas especializadas ajenas a la mina. Usarán de forma responsable los químicos, vigilarán para minimizar las emisiones y dispondrán y usarán la energía de forma eficiente.
  • El transporte será diferente al del oro normal, no mezclando nunca oro normal y verde. Se vigilará que en las aduanas sea correcto el despacho, pagando en su totalidad las tasas e impuestos tanto del país de origen como el de destino.
  • En la refinería será procesado por separado, no mezclándose nunca con el oro normal. Todo el proceso de refinado está bajo control y supervisión de la auditora independiente, buscando los más altos estándares de calidad.
  • En la venta, contará con distintivos que diferencien claramente el lingote normal del lingote verde

Los lingotes de inversión de  oro verde Valcambi, tienen un acabado en relieve especial y cuidado. Se busca hacerlos atractivos y diferentes, siendo el producto especial que buscan los preocupados por el medio ambiente, la sostenibilidad y los derechos humanos.

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Seguro que a nadie nos gustaría comprar un lingote de oro de una mina donde trabajasen niños, donde no se respetan los derechos humanos, donde los trabajadores sufren condiciones de semiesclavitud, o que el dinero de ese oro financie una guerra injusta.

Esto no quiere decir que cada vez que compramos oro pasen todas estas cosas, es cierto que las refinerías europeas son estrictas y evitan abiertamente tener como proveedores a mineros o intermediarios no honestos, es más, la mayoría de nuestro oro LBMA es correcto, pero en el caso del oro verde se excluye en su totalidad la posibilidad de no cumplir con estos estándares mencionados tan razonables y necesarios para tener un mundo mejor y más justo.

En cuanto al precio, es casi igual al oro normal. Sirva como ejemplo que en una compra de oro de inversión de 4000€, si comprásemos oro verde solamente nos costaría 4012€, el incremento sería solamente 12€, lo que supone solamente un 0,3% más.

Lo importante no es ese 0,3%, si lo es que al menos nosotros no les sigamos el juego a posibles terroristas, a explotadores de seres humanos y a empresas que expolian terceros países, destrozando su medio ambiente y no contentos con ello, hacen lo posible por ni pagar las tasas e impuestos del país donde se extrae el oro.

Cada uno decidirá que oro desea comprar para invertir.

Cada vez que veamos este símbolo en nuestro lingote, sabremos que hacemos una buena inversión y además justa.

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 Germán Vega – 2016

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¿Para qué hay que comprar oro y plata y almacenarlos en un lugar seguro?

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¿Qué es más rentable: invertir en bolsa o en oro?

 

Si una persona hubiese invertido en bolsa en enero de 2016, hoy tendría la misma cantidad de dinero. El beneficio habría sido cero. Habría pasado medio año sin obtener ninguna rentabilidad en sus ahorros. Sin embargo, si esa misma persona hubiese invertido su dinero en oro de inversión habría obtenido, en tan solo medio año, una rentabilidad superior al 20%.Imagen 1

Gráfico elaborado por BullionVault que muestra la evolución del precio del oro en 2016

Imagen 2pngGráfico elaborado por Ibex  que muestra la evolución del Ibex en 2016

En cuanto a la inversión se refiere, un transcurso de miedo año no conlleva grandes cambios. Veremos el mismo supuesto en 15 años:

Es recomendable recordar que, en términos económicos, 15 años es mucho tiempo. Tanto es así, que hace 15 años no existía el euro y quién sabe si existirá dentro de otros tantos años. Sin embargo, si es sabido que hace 15 años ya existía el oro y seguro que dentro de otros 15 años, sigue existiendo y siendo igual de valioso y escaso.

El crecimiento -en esos 15 años- del Ibex fue de 4,6% anual de media. En cambio,  en el mismo periodo de tiempo, con el oro pasa lo siguiente: también comparte ese número de 4,6 pero con crecimiento geométrico. No es que crezca un 4,6, ¡es que se multiplica su precio por 4,6!. Pasa de valer poco más de 8.000$ el kilogramo en 2001, a  valer 39.000$ en 2016. Esto es un crecimiento del 460%, que corresponde a más de un 30% de rentabilidad media.

Muchos opinan que los bonos del estado son una excelente y segura inversión, siendo su rentabilidad media en este periodo tan solo del 5,4%. Es mejor no imaginarse qué hubiese pasado si España hubiese sido rescatada como pudo haber ocurrido.

Los más conservadores opinan que los fondos de pensiones son lo mejor y más seguro. Tal vez sean seguros, pero no son tan rentables. Su crecimiento medio en éste periodo fue de tan solo 1,58%.

Es digno de mención un dato poco conocido referente a la llamada hucha de las pensiones: no existe tal hucha. Ese dinero está invertido en bonos del estado, y estos. es obvio que son poco rentables y peligrosos ya que hasta un cambio político puede hacer que no sean bien recibidos en otros mercados con su correspondiente devaluación.

Los políticos requieren una atención especial, cuidadosa. Todos recordamos cuando nuestro presidente Zapatero y su ministro Solbes en 2007, decidieron que el oro no era una buena inversión. Así, vendieron un 32% de las reservas que había en el Banco de España. Como era de esperar, la venta fue tan pésima que, cuatro años después, el valor del oro se había duplicado. El desatino de nuestros políticos le costó al Estado una pérdida de 2.350 millones de euros. Los argumentos de nuestro Expresidente y Ministro no tienen desperdicio: “ el oro ya no es rentable y venderemos las reservas para comprar otros activos más rentables y fáciles de custodiar”. En cuanto a la rentabilidad, no hacen falta comentarios, y en cuanto a la custodia, es destacable que la cámara de seguridad de nuestro Banco de España -en Madrid- es famosa por estar considerada una de las más seguras del mundo.

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Por otro lado, la bolsa es peligrosa incluso para los expertos. Podrían ponerse muchos ejemplos, algunos recientes como Bankia. Otro caso a tener en cuenta fue el de Terra (los llamados valores tecnológicos), que en 1999 cotizaba a 11€ la acción. Entró en enero del 2000 en el Ibex, llegando a cotizar a 157€ en ese mismo año. Sorprendentemente, en el 2005, tan solo 5 años después,  fue excluida de cotización a 2,75€.

La inversión en bolsa es compleja. Requiere una gran formación en muchos campos, no solo financieros, también industriales, ya que las empresas que la componen cubren todos los campos. A esta complejidad se suman los diferentes mercados internacionales con sus correspondientes divisas.

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Por lo tanto, ¿dónde debemos tener nuestro dinero?:

Éste es un tema vital.  Hasta los más prestigiosos bancos pueden desaparecer. Todos recordamos la caída de Lehman Brothers y podemos tener su homónimo europeo con el mayor banco alemán, el Deutsche Bank. Aún ampliando capital, sigue necesitando 12.300 millones de euros para cumplir con Brasilea III. Sin embargo, no termina aquí. La Agencia de Calificación S&P también ha bajado la calificación a Barclays y, ni Suiza se salva, ya que el tercer banco al que se le rebaja la calificación es Credit Suisse. Aquellos que llevan su dinero a Suiza, deberían informarse.

Sería tan grave para Europa que cayese el Deutsche Bank, que muchos prefieren ocultar el problema (ya que la rentabilidad ocupa el papel protagonista, es preciso recordar que la acción de este banco cotizaba en el 2007 a 100€ y hoy, nueve años después, a 13,40€). Aunque por otro lado, tal vez no falte en Europa dinero de los contribuyentes para seguir rescatando a bancos (si es que llega para todos).

Además, si los bancos -que dominan todos los datos de la economía- ofrecen simplemente un servicio de intermediación y cuentan con rescates estatales, se encuentran de tal manera, la conclusión es que tal vez la economía se encuentre peor de lo que nos cuentan.

Pese a los innumerables esfuerzos de los agentes que dominan la economía por manipular el precio del oro y mantenerlo, de forma antinatural, lo más bajo posible como hasta en sentencias judiciales quedó probado, no hay manera de que no siga siendo una excelente y segura forma de invertir nuestros ahorros.

Otra gran ventaja de invertir en oro de inversión es la sencillez. No requiere grandes conocimientos. Se compra, puede incluso ser guardado a buen recaudo por nosotros mismos y pasado un tiempo, simplemente valdrá más (nunca ocurrirá algo como el ejemplo de Terra). Desde que existen las primeras civilizaciones de la humanidad como las conocemos, el oro siempre ha tenido un gran valor por sus propiedades, sus características y valor de cambio.

Aún después de miles de años de civilización, algunos eruditos continúan debatiendo si el oro es una materia prima o una divisa. Tal vez a algunos les tome su vida resolver algo tan obvio como que el oro es ambas cosas a la vez, es una materia prima y una divisa (o la divisa mundial).

Hasta hace muy pocos años, nuestro dinero estaba respaldado por oro y funcionaba. Los estados se cuidaban mucho de ajustar su economía a sus reservas de oro. Desde que el dinero no se encuentra respaldado por el mismo, las inflaciones y deflaciones son la herramienta de la economía y la deuda la manera de crear el dinero. Nadie se ha parado a pensar: ¿cómo podemos estar todos tan endeudados?. Los estados están tan endeudados que muchos jamás serán capaces de pagar su deuda, las empresas están endeudadas y los ciudadanos a nivel particular también. Todos debemos muchos años de trabajo a unas sociedades llamadas bancos que, sin producir nada, poco a poco se adueñan de todo. No importa lo duro y cuanto trabajemos, siempre estaremos endeudados y, de no estarlo, el resultado sería el mismo: la inflación hará que nuestro dinero pierda, en gran medida, su valor.

¿Hasta qué punto puede ser un problema tener nuestro dinero en una divisa?

No hace falta recurrir a la Alemania del momento tras la Primera Guerra Mundial (que tuvo que pagar la indemnización a las naciones vencedoras), donde la inflación pasó, entre enero de 1922 y noviembre de 1923, a un billón por ciento. En otra escala, Argentina con un 300% de inflación anual, o Bolivia con un 600%. Pero la palma se la lleva Zimbabue que ha emitido billetes de 100 mil millones de dólares que equivalen a un dólar americano. Cabe recordar que no es un país especialmente pobre, ya que cuenta con recursos naturales. Una población de más de 13 millones de habitantes, en el 2013, contaba en su banco central con un depósito de 217$USA.

Los rusos vieron como su moneda en 2014, en menos de un año, perdió la mitad de valor respecto al dólar.

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Ser milmillonario en Zimbabue y ser pobre pueden ser la misma cosa

Ninguna moneda es eterna. Es cotidiano oír que un país u otro quiere salir del euro. Nadie puede evaluar las posibles consecuencias del abandono de Reino Unido de la Unión Europea. Incluso a estas alturas no se duda que el dólar colapsará, aunque la clave sea cuando.

Autor:  Germán Vega – Junio 2016

 

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Las élites tratan de eliminar al oro del sistema monetario

Ayer el afamado analista económico-financiero estadounidense James Rickards, publicó en The Telegraph un interesante artículo titulado Gold is the spectre haunting our monetary system. En él, inicia recordando que durante todo un siglo las élites han trabajado para tratar de eliminar al oro tanto ideológica como físicamente del sistema monetario. No es casualidad.

El metal precioso estorba a los ideólogos inflacionistas que, hasta la fecha, siguen causando un enorme daño a la economía global en personajes influyentes como Paul Krugman.

Rickards marca el inicio de los ataques al oro en 1914, con la entrada del Reino Unido a la Primera Guerra Mundial. A pesar de las presiones para que abandonara la convertibilidad de la libra en el metal precioso, la mantuvo, y gracias a ello –recuerda- la Casa Morgan organizo créditos con los que este país pudo financiarse hasta que Estados Unidos entró al conflicto.

Subraya que el Banco de Inglaterra se encargó de desalentar el canje de billetes por oro. Los soberanos británicos –las monedas áureas más conocidas-, fueron retiradas de la circulación y convertidas en lingotes de 400 onzas, lo que limitó la tenencia del metal precioso a los muy ricos y la confinó a las grandes bóvedas.

Rickards continúa haciendo un recuento sobre la criminalización de la tenencia de oro en Estados Unidos en 1933, el cierre de la ventanilla de convertibilidad con el dólar en 1971 y su desmonetización por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1973.

Pese a ello, advierte, el oro insiste en tener “un asiento en la mesa monetaria.” Es cierto. Desde 2010, por primera vez en este siglo los bancos centrales se convirtieron en compradores netos de lingotes. Aquí hemos hecho énfasis en cómo países “rebeldes” al sistema del dólar continúan acumulando oro en grandes cantidades, en especial China y Rusia.

Al respecto, el también autor del best-seller “Currency Wars” señala que el renovado atractivo del oro se debe a que en algunos casos,los bancos centrales se están cubriendo de la inflación del dólar. “China tiene 3.2 billones de dólares en reservas, más de la mitad de los cuales está denominada en dólares, en su mayoría bonos del Tesoro estadounidense. El dólar no tiene un mejor amigo que China, debido a que su riqueza la mantiene en dólares. Aun así, la inflación se asoma. China no puede deshacerse de sus bonos del Tesoro; el mercado de bonos es profundo, pero no tan profundo”, explicó.

Agrega que si la venta de treasuries fuese percibida como una amenaza para los intereses de Washington, el presidente podría congelar las cuentas chinas con una simple orden. Los chinos lo saben de sobra, y ante la montaña de deuda que Estados Unidos tiene encima de más de 19 billones de dólares, temen con razón que su salida será la de destruir el valor del billete verde.

Rickards señala que en respuesta a ello, la solución china es comprar oro. De este modo, “si la inflación del dólar emerge, las tenencias chinas de bonos del Tesoro se devaluarán, pero el precio en dólares de su oro subirá. Una gran reserva de oro es una diversificación prudente. Los motivos de Rusia son geopolíticos. El oro es el arma modelo para las guerras financieras del siglo XXI”, sentencia en el artículo.

Asimismo, otros países continúan adquiriendo el metal anticipando un derrumbe del sistema monetario global. Jim recuerda quedurante los últimos 100 años ese sistema ha colapsado tres veces, en 1922, 1944 y 1971, y aunque nadie sabe cuándo volverán a cambiar las reglas del juego, da por hecho que así será.

Considera que las únicas bases para un nuevo sistema global están en los Derechos Especiales de Giro del FMI y el oro. Subestima la típica objeción de que “no hay suficiente oro” para soportar el sistema financiero, a la que responde que sí hay, todo es cuestión de precio. No hay duda.

Por ejemplo, calcula que tomando como base el agregado monetario M1 de China, la Eurozona y Estados Unidos, con un respaldo de 40 por ciento en oro, el precio sería de 10 mil dólares la onza. Suficiente dice, para que sea sostenible.

Rickards concluye que en lo que se refiere a las élites monetarias, se debe atender a lo que hacen, no a lo que dicen. Esto porque de sobra es conocido cómo atacan al oro en cada oportunidad –desde la academia, los medios predominantes de comunicación, etc.-, pero lo cierto es que siguen acumulándolo y preparándose para el día en que éste determine el asiento que tendrán en la inevitable reforma del sistema. La suerte del dólar, está echada.

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¿QUÉ ES MEJOR, INVERTIR EN LINGOTES O EN MONEDAS?

No es lo mismo invertir en oro fino de inversión que invertir en monedas de oro.

Si son de oro, ambos pueden considerarse oro de inversión si cumplen las siguientes  condiciones:

Los lingotes han de tener una pureza igual o superior a 995 sobre 1000 y unos pesos determinados.

Las monedas han de tener una pureza igual o superior a 900 sobre 1000. Han de haber sido acuñadas después de 1800, serán o habrán sido moneda de curso legal en el país de origen y el precio de venta no podrá superar en más del 80% el valor del oro que contenga.

Si no se cumplen estas condiciones, pagarán el 21% de IVA como el resto de los metales preciosos.

Las monedas de oro son frágiles. Pueden rayarse, caérsenos por accidente al suelo  y una simple caída puede hacer perder, en gran medida, el valor numismático de la moneda.

Un hecho significativo que ocurrió en el 1936, cuando el oro era lo que respaldaba el dinero de los países. Nuestro oro, el que partió a Rusia -más de 500 Tm.- consistía, prácticamente en su totalidad, en monedas. Lo primero que se hizo con él al llegar al país del este fue fundirlo y convertirlo en lingotes. Algunos pueden pensar: los rusos no fueron hábiles, perdieron el valor numismático de las monedas al lingotearlo. La realidad es que el valor de una moneda es algo subjetivo, se paga en función de su estado, rareza, antigüedad, sus propias características y cantidad de oro, pero en épocas difíciles lo que realmente se tiene en cuenta son los gramos de oro. Nosotros hicimos lo mismo con las piezas precolombinas. Nos faltó tiempo para fundir hasta el último hallazgo incautado. Pero no hace falta ir al siglo XVI. Podemos dirigirnos directamente al XXI y ayer. En nuestra no totalmente superada crisis, florecieron en las ciudades las tiendas “compro oro” como las setas en el bosque y las alhajas de muchos españoles y europeos (que venían a nuestro país a vender su oro, alegando mejor precio) terminaron en estos establecimientos pagadas “al peso”, denominándose chatarra de oro y siendo enviadas a las refinerías para ser fundidas.

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Escasas piezas fueron indultadas y salvadas del fuego.

Parece ser que la historia revela que el oro es oro y lo importante es su peso, a no ser que se trate de una pieza excepcional.

¿Qué es mejor; invertir en lingotes de oro o en monedas?

Un lingote de oro fino tiene un valor determinado, que es el fijado por los mercados y su cambio por dinero es inmediato. En cambio, la venta de una moneda es más complicada si lo que se quiere es el valor de mercado de la misma.

A la hora de comprar una moneda, ya cuesta más que su valor en oro. Muchas han sido creadas precisamente para coleccionistas o inversores y no tendrán un valor inmediato alto. Presumo que un inversor no piense en vender sus monedas después de 50 ò 60 años, aunque sean inversiones a largo plazo, pensamos en periodos más cortos.

Es sabido que muchos objetos pueden ver mermado su valor en épocas de crisis o simplemente que aunque un experto tasador tase un bien en una determinada cuantía, a la hora de ser vendido, pueda ser difícil que nos paguen su valor.

Una moneda puede ser más bonita que un lingote (o no, hay lingotes de una onza redondos que parecen monedas y cuestan exactamente su peso en oro), pero hablamos de rentabilidad económica, no de hobbies y coleccionismo.

En cualquier caso, es un tema de gustos personales y, aunque a mí me sobren razones para ver mejor la inversión el oro de fino que las monedas, estoy seguro que otras personas pueden tener sus convincentes razones para pensar lo contrario.

Germán Vega – blog ventadeorocmc.com

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INVERTIR EN ORO O EN PLATA

Es habitual oír “invierta en oro o en plata”,  pero no es lo mismo.

Partamos del hecho que un kg de oro fino cuesta 35.000€ (abril/2016) y un kg de plata, apenas supera los 500€. A fin de ilustrarlo mejor: podemos imaginarnos un prisma del tamaño de un brick de leche de un litro. Si fuese oro macizo pesaría 19,30 kg y valdría 675.000€. En cambio, si fuese de plata, pesaría 10,50 kg y valdría solamente 5200€. Es perceptible que no es lo mismo. La diferencia de densidad entre ambos metales preciosos obedece a razones químicas, pero la gran diferencia de precio entre ambos obedece a que, si bien con el tiempo los dos aumentan su precio, uno lo ha hecho en una proporción muy inferior al otro, sin entrar en la utilidad de cada uno de ellos, en la abundancia, y en su roll en la economía. La plata siempre es algo bueno, pero lo es después del oro, en segunda posición.

Llamamos ratio oro/plata al número de kilogramos de plata que se compra con un kg de oro. Desde la época de Alejandro Magno (356 a.C – 323 a.C) hasta 1980, este ratio permanece prácticamente constante. Aunque se producía mucha más plata que oro, ésta, era absorbida y utilizada como monedas o en la industria. Desde el descubrimiento de América en 1492 hasta nuestra Guerra Civil, en 1936, se producían al año 13 veces más plata que oro.

image003Tabla que muestra el ratio oro plata desde el año 323 hasta nuestros días

Sirvan estos datos para ver el ratio oro y plata en nuestra historia:

En el año 323 a.C. con Alejandro Magno, el ratio estaba en 12,6. Se mantiene entre este dato y 17 hasta 1980. En el año 1991 lega a 90, baja a 51 en 2007 y hoy se encuentra en 70.

No es un caso aislado, esto mismo ha pasado con otras materias primas que pierden su uso e interés; tales como el carbón y ocurriría algo similar con el petróleo si sustituyésemos nuestra fuente de energía por otras libres y renovables.

Por otro lado, la plata, que se utiliza en la industria, se pierde al no ser rentable económicamente su reciclado. En cambio, el oro, si bien ahora por primera vez en la historia se pierde una pequeña cantidad, es reciclado en gran medida una y otra vez.

La tendencia está establecida por el uso de la plata como material industrial y ligeramente menos como como inversión. En cambio, el oro no ve mermada su capacidad inversora. Tal vez por tal motivo la plata pueda presentar un precio inflado, mientras que el precio del oro -tal y como es comúnmente sabido- es manejado artificialmente a la baja, no siendo muy superior el coste de extracción medio en mina, al precio de mercado de Londres.

El oro de inversión (pureza igual o superior a 995/1000 y en lingotes de pesos homologados por Hacienda o determinadas monedas) está exento de IVA. En cambio, la plata no lo está y el impuesto constituye un 21%. Creo que comenzar una inversión pagando un impuesto del 21% no es interesante. Si a otros activos financieros no se les aplica IVA, tal vez no debiera aplicársele a la plata en idénticas condiciones al oro. Éste factor es vital a la hora de invertir a corto plazo en plata.

Cómo evolucionarán en el futuro el precio del oro y la plata:

No se sabe, intervienen muchos factores. Si Europa y  Estados Unidos salen definitivamente de su crisis, China y Brasil remontan y las divisas no se hunden, tal vez el oro no experimente subidas importantes. Pero si hay un colapso en la economía, el precio puede verse incrementado en porcentajes proporcionales al hundimiento de la misma.

Con la plata puede ocurrir algo similar, ya que históricamente ha subido o bajado su precio de forma simultánea al oro, solo que la plata siempre se ha quedado por debajo. Otra cosa es que la plata pase a ser en gran medida una materia prima industrial y su precio se vea impuesto por la oferta y la demanda.

Cabe también recordar que jamás ha habido excedente de oro y, en cambio, lo ha habido de plata.

Germán Vega – ventadeoro.com – 2016

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CUÁNTO CUESTA PRODUCIR UNA ONZA DE ORO

En primer lugar, se expondrá cuál es el precio de producción en mina de una onza de oro:

Cada mina es diferente. No es lo mismo lavar aguas con pepitas de oro, que extraer oro de arenas auríferas o que sacar mineral de una mina a muchos cientos de metros de profundidad. No sólo influye el tipo de mina, también la concentración del mineral que, como es lógico, no es siempre la misma. Los diversos factores son casi tan largos como el número de minas existentes. Resulta fácil entender que tampoco es lo mismo trabajar en Alaska, con inviernos tan duros que hacen casi imposible, ya no trabajar, sino permanecer un tiempo a la intemperie, lo que hace que la producción se limite a unos meses al año. En otras áreas geográficas, con un clima casi tropical, también se ven afectadas por la climatología. En muchos países de África en época de lluvias puede inundarse el terreno y hacer inviable el movimiento de maquinaria pesada y, por tanto, obligar a cesar la actividad minera. Además, causas no-naturales pueden hacer cesar o dificultar de manera notable la explotación: inestabilidad política o directamente un conflicto armado.

De esta manera, estos son los factores que las minas tienen en cuenta a la hora de dar el dato de coste de producción del mineral:

Sus cálculos son similares a cualquier otra empresa. Básicamente, si en un periodo de explotación (tiempo de licencia administrativa para extraer mineral) han gastado una determinada cantidad de dinero y han producido un determinado número de onzas de oro, una simple operación aritmética indica el coste oficial de la unidad de metal.

Si bien tienen en cuenta los costes de sondeo preliminares, los gastos extras se han acordado con el gobierno del país donde operan, que dicho sea de paso, suelen ser mínimos, ya que cuando la empresa minera se va, es frecuente que no dejen ni una sola carretera decente, a lo sumo, un poblado, no con pocas construcciones prefabricadas y cuya existencia no será longeva en el tiempo.

Una vez que el mineral es extraído a pie de mina será, en muchos casos, necesaria su procesamiento. El oro, incluso por normativa -como la europea-, no puede entrar en polvo, ha de transportarse lingotado hasta la refinería donde será purificado para obtener, desde oro fino en lingotes de inversión, a aleaciones para uso industrial.

La custodia y almacenamiento en mina, el transporte a refinería, los seguros, los aranceles y otros gastos indirectos también suponen una no despreciable cantidad de dinero por onza producida.

No obstante, se encuentra de la misma manera, otro coste susceptible de ser olvidado; este es el medioambiental.

Cuando la empresa minera inicia la explotación, en numerosas ocasiones se encuentra con un vergel en lo que luego será la mina. Cuando la empresa minera abandona la explotación, lo usual es que el paisaje se asemeje más fielmente a las fotografías que la NASA muestra de la Luna que a la abundante vegetación de la que un día fueron testigos. Durante la explotación se han contaminado ríos y bolsas de agua con derivados de cianuro o arsénico usados para el procesamiento del mineral, así como mercurio.

Si bien cuando se abre la mina se ha hecho un estudio medioambiental, y la empresa asegura la preservación del medio, la experiencia demuestra lo contrario. Habitualmente, es la fianza emitida por la empresa explotadora la que, supuestamente, va destinada a la recomposición del entorno. Sin embargo, la cifra destinada para dicho fin es latentemente insuficiente.

No contentos con abrir un gran pozo de cientos de metros de profundidad, en ocasiones, el uso que a éste se le da -una vez finalizada la extracción del mineral- es prácticamente de “terrorismo medioambiental”:

Recuerdo un caso que podría exponer al detalle, pero me limitaré a resumir y omitir algún dato para que nadie se sienta aludido personalmente.

No hace muchos años se cargó en Barcelona un buque con residuos radiactivos. Cabe mencionar que los residuos radiactivos no siempre están compuestos de lo mismo: inocentes guantes de médicos que han usado la bomba de cobalto y cosas similares. El sentido común dice que hay algo más ente esos residuos, pero que cada uno piense lo que quiera.

Estos residuos radiactivos se empaquetaron en bidones similares a los del petróleo. En su interior había hormigón y un espacio para el desecho. El barco estaba cargado y partía de forma legal (permisos y autorizaciones necesarias) con la peor de las basuras hacia Liberia. Unos integrantes de Greenpeace, conscientes de ello, como buenos ecologistas y no con poca parafernalia impidieron que el barco zarpara hacia las costas africanas. Su destino era una agotada mina, en la cual, esta vez si se iba a tapar el enorme pozo existente con tan singular carga. La experiencia pone de manifiesta que los pozos de las minas no se rellenan. No obstante, sin pretender ser mal pensado, estimo que están mejor abiertos puesto que si se tapan e incluso nos advierten de su reforestación con un bonito parque en superficie, tal vez haya gato encerrado. Respeto las organizaciones ecologistas y a las personas que las integran, pero desconfío de algunas de ellas con conocimiento de causa. Si lo estimaran correcto, instaría a que investigue cómo y quién finanza a Greenpeace. Desde mi óptica, llegará a una conclusión similar a la que podría llegar si la justicia fuese financiada por las organizaciones del crimen organizado.

Así mismo, cuestiono a los que creen que ser ecologista es comprar un todoterreno y pasearse por el monte, aunque algunos si lo son de verdad.

Siguiendo con la ejemplificación del buque. Los ecologistas lo hicieron tan mal que si usted quisiera no lo podría haber hecho peor. Claro que consiguieron que no zarpara el barco y ¡vaya como lo celebraron! No obstante, no se encargaron del momento posterior. Embriagados por su “éxito” no miraron más allá. Lo que ocurrió a continuación fue que, muy discretamente, se descargó el gran buque y los bidones fueron de nuevo cargados en barcos más pequeños. Así, éstos manejables y discretos barcos depositaron su carga cerca de las costas de Galicia. Hay fotografías del estado actual de los bidones. Estos se encuentran en el fondo del mar muy deteriorados; el metal oxidado y completamente corroído, así como el hormigón agrietado. Se cambio el pozo minero por la fosa Atlántica. Creo que el medioambiente salió perdiendo en éste caso.

La minería, en abundantes ocasiones, es una industria ruinosa para sus empresarios.

Los gastos son los que son y las materias primas muchas veces ven alterados sus precios por los brokers que no producen nada pero son expertos en manipular mercados y especular.

Cómo son los empresarios mineros:

En lo referente a dichos empresarios, no necesariamente son los malos, aunque de una forma simplista sean vistos como empresarios sin escrúpulos. Nos encontraremos con diferentes tipologías de personas y perfiles, como en todas las profesiones, pero intentaré describir objetivamente la situación.

En primer lugar son necesarios. Necesitamos materias primas y alguien ha de extraerlas. No entiendo la reacción de no pocos para los cuales abrir una mina es sinónimo de movimientos reaccionarios con el fin de impedirlo. Se preparan manifestaciones a las cuales llegan en coches. No se de donde piensan que ha salido el acero del mismo y la multitud de materias primas y transformaciones que un vehículo necesita hasta ser puesto en circulación. No se si en vez de ser ecologistas son nacionalistas ya que si el mineral viene de otro continente, lo ven mejor.

Por lo tanto, ¿Es posible una minería sostenible y respetuosa con el medioambiente? Tal vez, pero no se debe olvidar que los minerales concentrados en un yacimiento no son recursos ni renovables en gran medida (pueden necesitarse muchos millones de años y multitud de procesos geológicos para que sea formado un nuevo depósito), ni su extracción es gratuita para el medioambiente. Sin embargo, se puede racionalizar su consumo y hacerlo de forma más adecuada,

La cuestión, tal y como sucede habitualmente, es trabajar con costes razonables. Quizás

los mineros estarían encantados de respetar el medio, de no contaminar, de que las minas fuesen seguras y de vender el mineral a un precio que sufrague todos los costes. La realidad es que en un número sustancial de minas, al final de mes prácticamente no se pueden pagar las nóminas y el gasoil. La premura es tal que lo que no es estrictamente necesario para cubrir el mes, en muchas ocasiones se obvia y cuando el mineral se ha agotado no hay dinero para el restablecimiento del medio.

Cabe un análisis de cómo es el primer mundo, el segundo y el tercero. Los estadounidenses no tenían ningún problema en consumir gran parte de los recursos naturales del planeta: Quemar alegremente litros y litros de gasolina, tener cada ciudadano su propio y nuevo vehículo, disfrutar de equipadas viviendas y, en resumen, consumir descaradamente gran parte de las materias primas del planeta. El problema surge cuando los asiáticos piensan que ellos también pueden tener coche y disfrutar de bienestar, entonces empezamos a hablar de calentamiento global y lo que sea necesario.

Los empresarios mineros suelen ser mantenidos en una línea que roza la falta de rentabilidad de las minas. Hay un ciclo que se repite constantemente:

  • Se necesita una materia prima, acero por ejemplo. Con la gran demanda, se encarece el precio y con la bonanza de precios las minas establecidas se equipan y mejoran sus infraestructuras para ser más productivas. A su vez surgen nuevas minas que antes -por sus características- podían no ser rentables.
  • Por una u otra razón se para la actividad industrial que necesita el mineral. Las grandes minas no han amortizado aún su inversión en muchas ocasiones y comienza una época de pérdidas. Así, comienzan los despidos masivos y muchas minas cierran.
  • Los grandes grupos mineros del mundo, propiedad de los de siempre, los que controlan el dinero, se hacen con las minas más débiles a un precio de saldo. Cada vez estos macro grupos mineros crecen un poco más. También es cierto que muchos ya no pueden crecer más. En muchos minerales ya prácticamente tienen el monopolio.

La cuenta es tan ajustada que en muchas ocasiones las minas venden el mineral a “futuros”. Es decir, venden el mineral a un precio pactado mucho tiempo antes de producirlo; a cambio, con un crédito avalado con la venta futura del mineral, pueden hacer frente a sus gastos. Los empresarios viven con un sueldo. Se olvidan que los que marcan el precio a futuros son los mismos que provocan las crisis y esta solución no suele ser buena para el minero.

grafica precio coste oro

La gráfica anterior muestra el precio de producción de la onza de oro en alguna de las más importantes minas del mundo. Se ve que es tan variable que va desde poco más de 200$ a más de 2000$, si bien la media puede estar en torno a los 1000$/onza (si se tiene en cuenta la producción total de oro y volumen real de las principales minas, el coste es aún superior).

La gráfica anterior muestra el precio de producción de la onza de oro en alguna de las más importantes minas del mundo. Se ve que es tan variable que va desde poco más de 200$ a más de 2000$, si bien la media puede estar en torno a los 1000$/onza (si se tiene en cuenta la producción total de oro y volumen real de las principales minas, el coste es aún superior).

El oro no es acero o cobre, la demanda no baja, las potencias emergentes como China quieren aumentar sus reservas y multitud de inversores de todos los tamaños también alojan el mismo propósito. Siempre hace falta más oro y siempre escasea.

A continuación expondré un hecho sospechoso: En los últimos días del 2015, el oro se cotiza según precio LBMA a menos de 1000$/onza en los mercados. Este oro ha sido extraído de una mina, procesado en una refinería y puesto en el mercado a un precio que no cubre los gastos de producción y refinado. Curiosamente, la demanda de oro físico está en aumento. Si el precio del oro en el mercado es inferior al coste real de producción el siguiente paso será cerrar minas y paralizar nuevos proyectos. Esto implicará escasez de oro en el mercado. No obstante, aún se pueden leer noticias de “iluminados de Harvard” que dicen que el precio del oro aún no ha tocado fondo. Queda más que patente la siempre denunciada manipulación del precio del oro por parte de los agentes que lo fijan y de todos conocidos.

El capitalismo es en sí un buen sistema económico. Se rige por la oferta y la demanda, la competitividad, la libre circulación de capitales, pero se ha llegado a una situación que malicia el sistema hasta hacerlo nefasto. Es difícil que haya competitividad en mercados donde cada vez hay más monopolios, qué importa la oferta y la demanda si en el sistema algunos amos del dinero pueden manipular los precios. No importa lo mucho que se innove, lo competitivo que se sea o lo bien que se trabaje si un banco central puede -por ejemplo- emitir más y más moneda, creando constantemente inflación y siendo ellos juez y parte en la economía. Cómo puede permitirse que unos pocos agentes que tienen el control total de la información, del dinero y la capacidad de crear normas a su antojo, marcar la marcha de la economía. Esta inverosímil situación hace que cada vez esté más concentrado el dinero y las materias primas del planeta en unas pocas personas con capacidad ilimitada para especular, dictar normas e imponer sus criterios al resto de la humanidad y, no precisamente, en nuestro beneficio. Es perfectamente viable un mundo sin bancos. Lo cierto es que no los necesitamos para nada aunque nos hagan creer lo contrario. De todas las formas posibles de crear dinero, la de la deuda es la más irracional. En estos momentos existen criptodivisas que tienen unas normas de funcionamiento las cuales no permiten cambiar la gobernanza al antojo de una élite, que pueden ofrecer los mismos servicios que un banco y, de hecho, ya lo están haciendo. El oro siempre ha respaldado las monedas hasta el pronunciamiento de Nixon y siempre ha funcionado aunque algunos vean en él una limitación a la expansión de la economía. Si seguimos basando la economía mundial en el dólar respaldado por el Pentágono, un futuro no próspero es lo que, desde mi perspectiva, nos espera.

Nuestro sistema financiero ha desarrollado productos que, vistos y explicados desde otra óptica, parecerían una broma. Podríamos hablar de muchos, pero me centraré en uno: oro papel.

Un inversor muy serio habla con un banco muy serio y el banco muy serio le vende oro papel (de entrada ya suena mal ese término de ‘oro papel’; el oro es oro y el papel es papel)

El banco serio, una vez hecha la venta, le da un papel al experto inversor que dice que éste tiene una cantidad de oro depositado a buen recaudo y los dos se lo creen ( quizás, uno más que otro.)

Resulta lógico que, con lo barato que es un papel, se pueda vender un poquito por debajo del precio del oro. Hay miles y miles de toneladas de oro papel vendidas que no están en ninguna parte, por no estar, no está ni el de la Reserva Federal. No obstante, para nuestros bancos vender algo que no existe no es ningún problema. Nuevamente los intelectuales del sistema afirman después de mucho meditar: Sería bueno distinguir entre el precio del oro físico y el del oro papel.

Siguiendo el hilo argumentativo, se entiende que entre la manipulación del precio, el oro papel, los futuros y muchos otros aspectos, el precio del oro pueda ser cualquiera y que tal vez pinten poco las minas e incluso el oro como tal.

Por último, añadiré, que las agencias de rating han rebajado la calificación a las grandes empresas mineras. Este hecho resulta interesante cuando las empresas mineras se dedican a la extracción de materiales físicos y empíricos, tal como es la extracción de materias primas. De esta manera, al no tratarse de especulación alguna, es entendible que estos agentes asuman que no son empresas rentables, cuando se dedican a la obtención de materias existentes y no productos imaginarios. Quizás, nos estén enviando un mensaje subliminal en el que nos explican que trabajando no se gana dinero. Por supuesto, no se ven favorecidas cuando el establecimiento (ajeno a las mismas) del precio de la venta es inferior a los costes que produce su extracción.

Germán Vega –  ventadeorocmc.com – 2015

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Cuánto oro hay en el agua de mar

Cuánto oro hay en el agua de mar

 el agua de mar se encuentran en mayor o menor medida, todos los minerales que hay en la Tierra, también oro.

Aunque la cantidad no es actualmente lo suficientemente elevada como para su extracción, no es insignificante. Se estima que por cada km3 de agua de mar, hay 13 kg de oro y el total en conjunto sería de 20 millones de toneladas.

Las reservas de oro de la Tierra están aseguradas, lo que no está asegurado es a cuanto puede llegar su precio.

Germán Vega – 2015

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Las tres claves de una inversión

Plan de jubilación – El barbero rico (de Roy Miller)

 El Barbero rico es una novela que explica a las personas de la calle como de una forma asequible y cómoda preparar una segura y excelente jubilación. La conclusión que se saca después de leer éste entretenido libro es: “como hemos podido vivir hasta hoy sin aplicar estos consejos tan elementales”

Se puede resumir el libro en tres puntos (sin menospreciar los otros muchos consejos que nos ofrece la novela)

1er punto: AHORRAR TODOS LOS MESES UN 10% DE NUESTROS INGRESOS.

2o punto: INVERTIR DE FORMA SEGURA NUESTROS AHORROS.

3er punto: BUSCAR UN RENDIMIENTO ANUAL ENTORNO A UN 15%

 Entiendo que pueda no ser fácil ahorrar un 10% de nuestros ingresos mensuales, al igual que invertir de forma segura con un rendimiento elevado.

 El oro ha demostrado históricamente ser la inversión más segura a largo plazo, nadie ha perdido su dinero invirtiéndolo en oro. Es la autentica moneda mundial, no sujeta a maniobras de inflación. Nuestra divisa puede devaluarse y nuestros ahorros o plan de pensiones nacional verse tremendamente mermado.

Un ruso hoy es un tercio más pobre que hace poco tiempo debido a la enorme devaluación del rublo. Pero esto no solo le pasa a los rusos, también le ha pasado a los europeos de la zona euro, hace poco más de dos años un euro valía 1,30 dólares y hoy ambas monedas se han equiparado.

Esto no pasaría si nuestros ahorros están en oro.

 El precio del oro está contenido de forma artificial por los bancos centrales, de echo, son los grandes bancos los que fijan el precio de cotización del oro. Es fácil manejar las divisas con inflación, deflación y otras herramientas. Es más difícil con algo real y escaso, como lo es el oro.

 ¿Cuánto se multiplica el precio del oro?

Una onza de oro (31,10 gramos) valía en 1970 el equivalente a 23 euros. Hoy, en el 2015, su precio se ha multiplicado casi por 50. El precio actual es de 1115 euros, se ha incrementado en casi un 5000%. En el futuro el incremento será mayor, en base a que empieza a escasear la producción minera, los bancos pierden cada vez más el control sobre su precio, y las divisas como el dólar, nadie duda que colapsarán al no estar respaldadas por nada real, la cuestión es que tampoco nadie sabe cuando.

Los países emergentes, acumulan cuanto oro pueden en sus reservas. El caso de China es un ejemplo de ello, donde explota minas nacionales a un coste de producción superior al del mercado.

Los economistas más moderados coinciden en que su precio se multiplicará por 1000 en no muchos años.

 Otra curiosidad:

Tomando como referencia el precio de las cosas en cada año anterior hay una gran equivalencia entre el precio de cualquier objeto en un momento y su equivalencia en oro. Como ejemplo: Para comprar hace 50 años, ó 25 , o hoy en día un traje de hombre de calidad y de un diseñador del momento, son necesarios siempre los mismos gramos de oro, esto se puede aplicar a gran cantidad de precios. También es cierto que hay bienes que no han seguido esta pauta debido a la industrialización masiva u otros factores (un automóvil en los años 20, costaba tanto como un edificio completo en el centro de Madrid).

 El oro nos protege de la inflación. La cual a lo largo de los años es cuantiosa. Siguiendo el mismo periodo de tiempo baste recordar que un sello postal para una carta ordinaria en 1970 valía una peseta y hoy el sello para un servicio equivalente vale 80 veces más. Pero, al ahorrador que obtiene rentabilidad de sus ahorros, no ha de preocuparle la inflación.

En cuanto al rendimiento de la bolsa de España, si se suma el nivel de la inflación, no es el lugar adecuado para nuestros ahorros viendo su evolución histórica. La rentabilidad media de la bolsa desde 1970, no ha superado ni el 2% y la inflación media ha sido del 7%.

 ¿De qué cantidades estamos hablando?

Pongamos por ejemplo alguien que decide ahorrar 160 euros mensuales (1920 euros a l año) durante una vida laboral de 35 años a una rentabilidad anual del 15%. Esta persona acumularía en el momento de su jubilación un patrimonio de más de dos millones de euros.

 Otra sorpresa:

Estos cálculos están hechos para un rendimiento anual del 15%. Pues bien, en el primer cuatrimestre del año 2015 el oro ya ha superado esa rentabilidad del 15%, quedando aún 2/3 de año.

Más sorpresa, si es que cabe:

El oro de inversión (oro fino) está exento de IVA. No tiene ninguna fiscalidad su posesión, no genera ningún gasto, (haga la prueba de comprar un inmueble y no pagar nada por él en años, simplemente lo perderá). Usted puede acumular oro durante años y toda la cantidad de oro que usted tenga no generará ninguna obligación fiscal, no tendrá nada que pagar por él en su declaración de la renta. Solamente generará un pago a Hacienda en el momento de su venta en su declaración de la renta como plusvalía y solo ajustable a los últimos cinco años, ya que Hacienda no puede reclamar una factura anterior a 5 años, aunque usted lleve décadas comprando y acumulando oro.

¿Dónde y cómo guardarlo?

No crea que ocupa tanto, imagínese un tetrabrik de un litro. Si eso fuese oro, pesaría casi 20 kg y valdría hoy en el mercado 700.000 euros. Claro que usted no debe tener en su casa esa cantidad de oro, es ilegal y peligroso, ha de estar custodiado en un cofre de seguridad. Existen en España muchos lugares apropiados para guardar metales preciosos y el coste es insignificante, éstos sitios están custodiados y nuestro oro está asegurado con un seguro que cubre el 100% de su valor en el momento.

 ¿Cómo hacer dinero nuestro oro?

El oro se cotiza diariamente a un precio de mercado. Se puede vender nuestro oro en cualquier momento a ese precio oficial de cotización menos una pequeña comisión de venta (esta comisión es el 0,5% de su valor). En la misma mañana en que se decida su venta, tendremos el dinero equivalente a la cantidad de oro vendida en nuestro poder)

 Si el mundo se complica, nuestra moneda se devalúa, hay crisis, catástrofe natural, guerra o cualquier otro percance en nuestro país, siempre tendremos nuestro oro y seguridad absoluta de no empobrecer. Un edificio se puede destruir por muchos motivos y podríamos perder nuestro patrimonio. El oro es indestructible, no le ataca casi nada, ni se oxida . Si encontrásemos hoy una joya de oro en un yacimiento arqueológico de hace 4000 años, simplemente le soplaríamos el polvo y podríamos lucirla y lo mismo harían generaciones miles de años después.

Si decidimos por cualquier motivo trasladarnos de país, simplemente trasladaremos nuestro oro y allá donde fuésemos seríamos personas acomodadas. Los inmuebles no es fácil su venta en un momento puntual a no ser que bajemos considerablemente su precio de mercado.

 Los fondos de pensiones clásicos ofrecen una rentabilidad pésima y nuestro sistema de pensiones nos asegura una vejez con escasez como hemos visto siempre y puede empeorar aún más. Cierto que hemos de conservarlo, pero no hemos de poner todas nuestras expectativas en él, ya que puede condenarnos a una vejez de penurias.

 También hay que tener presente que si en un momento puntual de nuestra vida necesitamos una cantidad de dinero para algo serio de verdad, nos dará una gran seguridad saber que disponemos de ella.

 Después de leer esto, creo que la reflexión ha de ser por qué ahorrar tan poco y si es necesario gastar el 90% de nuestros ingresos, las otras consideraciones no son cuestionables.

 Entiendo que a cualquier edad es necesario disfrutar de la vida, más aún si cabe, en nuestra juventud, pero no hemos de olvidar que algún día seremos mayores, que tal vez tengamos todo tipo de problemas, incluso de salud, pero si solucionamos el económico en el momento oportuno, viviremos más seguros, que también es importante.

© Germán Vega – 2015. Valladolid

 

 

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