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Las verdaderas causas de las guerras

Para saber quien gobierna sobre ti, simplemente encuentra a quien no estás autorizado a criticar. Esta famosa frase de Voltaire, resume quién tiene el autentico control sobre una persona o colectivo.

Es comúnmente conocido que existen leyes que prohíben expresamente, en muchos países, cualquier afirmación o investigación sobre hechos históricos concretos.

Detrás de una guerra, hay motivos puramente económicos, aunque estos se disfracen con situaciones de injusticia, de falta de libertades, religiosos o cualquier otra excusa válida.

La finalidad de esta nota, es económica, carece en absoluto de motivación política, ideológica o de cualquier otra, salvo la económica. No pretendo analizar ni las guerras ni sus consecuencias. Pretendo simplemente mostrar la importancia del oro de inversión como divisa a lo largo de la historia.

Vamos a remontarnos a la segunda guerra mundial, entendida como una continuación de la primera y germen de los años posteriores hasta el momento actual.

El enfoque de los libros de historia de estas grandes guerras esta centrado en aspectos políticos y expansionistas, olvidando el verdadero prisma: el económico, en el que quiero centrarme.

Hasta qué punto son objetivos muchos historiadores, no es objeto de mi reflexión, pero curiosamente Rusia, en la misma época, también entró en Polonia, en las tres Republicas Bálticas, en Finlandia, en Bucovina del Norte y en Rumanía. Sin embargo, esto no se entiende como una agresión, los historiadores dicen que Rusia buscaba reforzar su posición. También omiten algo que hoy esta ya desclasificado, y es que Rusia pretendía invadir Europa en el momento en que ésta estuviese debilitada, razón por la cual, las tropas rusas se encontraban en las fronteras con Europa. Con un millón de soldados rusos desplazados en las mismas, que no deberían encontrarse en tal lugar. Nadie le declara la guerra a Rusia, si a Alemania.

Alemania no declara la guerra a Inglaterra y a Francia, son estos dos países los que deciden entrar en el conflicto. A su vez, daría mucho que hablar la entrada de Japón en la segunda guerra mundial, como Estados Unidos provoca repetidamente a Japón hasta que curiosamente es atacado (en un sitio donde se habían retirado previamente los grandes buques y piezas de interés). EEUU conocía perfectamente el sistema de encriptación de la inteligencia japonesa y también fue informado de los movimientos de la flota japonesa por parte de Australia, permitiendo el ataque anunciado a Pearl Harbor. Se trataba de buscar la excusa y no ser el primero en atacar directamente.

Básicamente, la guerra es un gran negocio. En el caso de EEUU la segunda guerra mundial salva a los americanos de crack del 29 y lo posiciona como país hegemónico hasta nuestros días.

Se nos dice que el día 1 de septiembre de 1939, las tropas alemanas entran en Polonia y comienza la segunda guerra mundial. Esta afirmación es como mínimo simple, los hechos fueron mucho más complejos. Tal vez sea más exacto decir que hubo una primera guerra mundial, un periodo de paz, (entre guerras) y la culminación con la llamada segunda guerra mundial.

Alemania ofrece la paz en la primera guerra mundial, cuando estaba en posición ganadora en unas condiciones razonables y, aunque en un principio son aceptadas, se decide continuar la guerra. Más tarde, en el tratado de Versalles se ofrecen a Alemania unas condiciones totalmente inasumibles, hasta tal punto, que solamente en términos de oro, se le pedía más cantidad de la que existía en aquellos momentos en el mundo. Además de quitarle las colonias en África, el desmantelamiento de su ejercito, modificación de sus fronteras, etc.

Hitler gana en el 1933 las elecciones y entra democráticamente a gobernar a los Alemanes. No seré yo quien empatice en absoluto con semejante gobernante, pero objetivamente hay que reconocer que toma cuatro transcendentales decisiones que hacen peligrar la economía tal y como estaba establecida en ese momento:

1-  Emite dinero del estado, no de un banco central. De esta forma, el estado tiene su propia moneda y omite el pago de intereses a un banco central. Elimina la dependencia del estado de los banqueros

2-  Se sale de la Liga de Naciones, siendo libre de tomar sus propias decisiones políticas de acuerdo a sus intereses o simpatías.

3-  También se retira de la bolsa y de los mercados internacionales. Nadie puede de esta manera manipular sus finanzas.

4-  Inicia el trueque con otros países y abandona el patrón oro. Entendiendo el trueque no como algo medieval. Si Alemania necesitaba un producto o materia prima, intercambiaba lo que ella podía ofrecer o producir con el otro estado, valorando justamente entre ambos lo ofrecido y lo recibido. Es necesario recordar que, en ese momento, la economía estaba basada en el oro y a Alemania se le habían incautado todas sus reservas.

Como era de esperar, los grandes poderes del mundo no están en absoluto de acuerdo. Ven peligrar su sistema y, a cualquier precio y de cualquier manera, deciden pararle los pies. En cambio, Rusia no era un problema, ya que seguía los patrones económicos del mundo

Sin buscar similitudes, podríamos pensar que podría pasar hoy en día, si un país como España, para salir de la crisis decidiera:

1-  Salir del euro y emitir una moneda del estado

2-  Salir de Naciones Unidas

3-  Tener sus normas de comercio al margen de los mercados internacionales y mantener su soberanía

4-  Iniciar el trueque.

Por supuesto que la élite económica diría que esto es impensable, que sería el suicidio económico del país y la ruina absoluta. Eso es exactamente lo que les dijeron a los alemanes en ese momento.

La realidad es que hay un precedente y ocurrió todo lo contrario: un autentico milagro económico.

Como lo que nos interesa es la economía, hay un discurso de Hitler, pronunciado el 10 de diciembre de 1940 a sus trabajadores, donde explica el éxito de sus finanzas. Estamos tan llenos de prejuicios y tan adoctrinados que muchos pensarán: ¨me niego a leer un discurso de Hitler. Faltaría menos, cada uno puede leer lo que desee, pero, en este discurso se habla de economía, de cómo un país siguiendo unas pautas y entendiendo su soberanía puede llegar a ser la economía más desarrollada del mundo. Olvidemos en este momento lo que ocurrió después. Como acabó y porqué acabo de una determinada manera, daría mucho que hablar, pero a mi, solamente me interesa en este momento el aspecto económico.

“Mis compatriotas, por poner otro ejemplo, ellos afirman: “Nosotros estamos luchando por el mantenimiento del oro como la base de la moneda”. Esto está muy bien, el oro esta en sus manos. Nosotros también tuvimos oro alguna vez, pero nos fue robado y saqueado. Cuando llegamos al poder no fue una maldad lo que me hizo abandonar el patrón oro. Es que simplemente no había oro en Alemania. En consecuencia, dejar el patrón oro no tuvo ninguna dificultad, ya que es muy fácil desprenderse de algo que no se tiene. No teníamos oro ni tampoco divisas, todo nos lo habían robado y saqueado durante los últimos 15 años.

 Pero mis compatriotas no estemos tristes por esto, ya que hemos construido nuestro sistema económico sobre una base totalmente diferente. Para nosotros el oro no es un factor de valor por si mismo. Sino un factor por el cual las naciones son dominadas y suprimidas.

 Cuando me hice cargo del gobierno solo tenía una esperanza, a saber, la eficiencia y la habilidad alemana y del obrero Alemán, la inteligencia de nuestros inventores, ingenieros, técnicos, químicos, etc. También en múltiples organizaciones de la economía. Me hice una pregunta muy simple: ¿Debemos perecer porque no tengamos oro?, ¿Debo creer en un fantasma que nos lleva a la destrucción? He defendido otra opinión: a pesar de que no tenemos oro, tenemos nuestra capacidad para el trabajo. La capacidad alemana para el trabajo es nuestro oro, este es nuestro capital y con este oro puedo competir contra cualquier poder del mundo.

 ¿A caso a los seres humanos solo se les da ducados para vivir? Viven de los productos que cultiva el agricultor y así el trabajo debe crearlos, para que las materias primas no queden como tales, el trabajador debe manufacturarlos. Si queremos vivir en casas estas deben construirse y las materias primas deben ser transportadas. Mi sistema económico se ha basado en el concepto del trabajo. Y así hemos resuelto nuestros problemas, mientras que sorprendentemente en los países capitalistas sus monedas se han devaluado. La libra esterlina no se puede vender en el mercado. Si lanzas la libra a alguien está la evitara para no ser golpeado.

 Pero nuestro Reichmark, que no está respaldado por el oro se ha mantenido estable. ¿Por qué? No está respaldado por oro, pero si por ustedes y por su trabajo. Ustedes me han ayudado a mantener el marco estable. La moneda alemana sin cobertura de oro es hoy más valiosa que el mismo oro. Esto es gracias a la incesante producción. Esto se lo debemos al agricultor alemán que trabaja desde el amanecer hasta el anochecer, también se lo debemos al trabajador alemán que ha dado toda su fuerza. Y así todo nuestro problema se ha resuelto en un instante, como por arte de magia. Mis queridos amigos si yo hubiese declarado hace ocho o nueve años: “En siete u ocho años el problema de cómo dar trabajo se resolverá y el problema entonces será donde encontrar trabajadores.

 Si yo hubiese dicho esto me hubiese sido perjudicial, porque se hubiera dicho: “Este hombre está loco, es inútil hablar con él, no se le debe apoyar ni dar votos, cree en fantasías”. Sin embrago hoy todo esto se ha hecho realidad. Hoy en día la única pregunta que nos hacemos es, ¿Dónde podemos encontrar trabajadores? Mis queridos compatriotas, esta es la bendición del trabajo. El trabajo crea valores para los que quieren trabajar. El trabajo de un hombre hace que sea posible que otro pueda vivir y seguir trabajando. Y cuando hemos movilizado la capacidad de trabajo de nuestro pueblo todo lo posible, cada trabajador recibirá más y más de los bienes producidos.

 Hemos incorporado a siete millones de desocupados en nuestro sistema económico, hemos trasformado a otros seis millones que trabajaban a tiempo parcial en trabajadores tiempo completo, incluso estamos trabajando horas extra. Y todo esto se paga en efectivo, en Reichmarks que mantuvieron su valor en tiempos de paz. En tiempos de guerra tuvimos que racionar su capacidad de compra con el fin, no de devaluar, sino simplemente para destinar una parte de nuestra industria para la producción de guerra para que nos guie a la victoria en la lucha por el futuro de Alemania. Mis compatriotas, estamos construyendo un mundo de trabajo, un mundo de trabajo mutuo, un mundo de esfuerzo mutuo y un mundo de ansiedades y deberes mutuos.

 No me sorprendió que otros países empezaran el racionamiento después de dos, tres, cinco y siete meses, en algunos casos después de un año. Créanme, en estos países no se debió a la causalidad, sino a la política.

 Nuestra economía puede estar respaldada por oro, o no. Puede haber otra forma de comerciar y crecer. Alemania demostró que se puede llegar a ser una gran economía con otros parámetros. Demuestra también que si el oro puede intervenirse esa economía crea esclavitud. Si el precioso metal se encuentra físicamente en posesión de los ciudadanos, es difícil su intervención, o como mínimo les tomará mucho tiempo para su recopilación. Si se nos da un billete, incluso respaldado en oro, el oro puede desaparecer y conservaremos un feo papel, normalmente con fotografías de personas ya muertas que nos importan lo justo. Es muy importante comprender la necesidad de tener físicamente cada uno, nuestro oro de inversión.

Seguro que hay muchas formas de hacer que funcione la economía del planeta, pero también es seguro que el sistema actual, donde unos pocos bancos, que no crean ninguna riqueza, dominan todos los recursos de la Tierra, es una de las peores formas posibles de desarrollo para la humanidad.

Germán Vega – Diciembre 2018

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¿Cómo protegernos ante una crisis económica?

Cualquier catástrofe, desemboca en una crisis económica.

El nivel de la crisis puede ser desde: personal, local, nacional hasta mundial.  Un accidente personal, algo como una inundación o terremoto, desestabilizarse nuestro país, o incluso puede ocurrir una crisis financiera que afecte a muchos estados y con la globalización, las crisis, son cada vez, más generales.

Las amenazas, son innumerables, muchas, podemos controlarlas, otras, se escapan a nuestro control.

No hemos de vivir preocupados y mucho menos por algo que no ha ocurrido y tal vez no suceda jamás, pero es inteligente tener presente que haríamos o cómo resolveríamos determinados supuestos.

Cuando hacemos un viaje con nuestro coche, lo normal es que no suceda nada. Pero para minimizar un posible accidente, tenemos un seguro.

Siempre pensamos que determinadas cosas no van con nosotros, que eso, no sucederá en nuestro entorno, aunque la realidad es que si nos puede ocurrir.

Si bien es cierto que no tiene sentido preocuparnos por un asteroide de gran tamaño que impacte contra la Tierra, ya que, en ese supuesto, incluso podría desaparecer nuestra civilización y estoicamente hemos de aceptarlo. No podríamos hacer nada y por tanto sobran las precauciones.

Hay innumerables casos de fuertes crisis que han afectado a la humanidad. Tenemos tantos ejemplos como queramos, pero vamos a tomar una: Argentina.

Argentina es un país rico y con abundantes recursos. En el año 2001 estalló una crisis, que, aunque en un principio era solamente una crisis económica, pronto cambió la forma de vida de sus gentes. Personas que vivían hasta el momento de una forma acomodada, perdieron su trabajo y las expectativas de encontrar un nuevo empleo eran escasas. Salir un día y otro a la calle, para ver si se encuentra algo, deja de ser un remedio con el tiempo, encontrar un puesto de trabajo de un nivel inferior al anterior, podría ser una opción, pero puede no encontrarse ni esa alternativa, ya que los demás se encuentran en la misma situación al ser algo general y no personal. Salir del país en busca de nuevas expectativas, no siempre es viable.

Con el tiempo, las personas van asumiendo su nueva condición. La desesperación no tarda en llegar y las cosas, no solo no mejoran, si no que van a más. Es algo que tiene una fecha de inicio, pero suele desconocerse la fecha del final y esta situación puede demorarse años.

La desesperación, la inseguridad y la delincuencia vienen por añadidura. Es duro no tener ingresos, es duro vivir en escasez, pero los argentinos opinaban que era aún peor el miedo a salir a la calle y no saber si volverían sanos y salvos a su casa. Los mejor capacitados para la supervivencia, se adaptaron a la nueva situación y pasaron a una fase de aceptación.  Buscaron como conseguir lo básico para sobrevivir y mantenerse seguros ellos y sus familias. Una vez llegados a esta situación, surge una gran diferencia entre los ciudadanos que viven en grandes ciudades y los que habitan en pueblos. La vida en pequeñas localidades, en esta situación es más fácil, pero la evidencia es que el grueso de la población se concentra en grandes núcleos urbanos.

Tener ahorros en dinero, sirve en un principio, pero entre la falta de ingresos, la inflación y la ruina de los bancos, se agotan más pronto que tarde.

Esta situación pronto es bautizada: “corralito”. Los que la vivieron, si pudieron superarla, nunca la olvidarán y desde entonces, entenderán la economía de una manera muy diferente.

Cuando hablamos con un argentino que vivió el mencionado corralito, encontraba muchas similitudes con lo ocurrido en el 2008, la crisis actual, de la cual, 10 años después, aún no hemos salido. Cada país, afrontó la crisis de una manera diferente, en función de sus circunstancias y medidas tomadas para paliarla. No ha tenido el mismo efecto en Alemania que en Grecia, donde los parecidos con el corralito argentino son más similares.

Cuentan como estando en un supermercado, los productos mostraban una gran colección de etiquetas superpuestas de precios. La megafonía no dejaba de sonar: La leche ha subido en este momento XX pesos – El detergente se ha terminado o está a punto de terminarse y se desconoce el día de su reposición…

Qué ocurrió en esta situación con el oro y la plata:

Corría un dicho en Argentina: “Es más rentable robar una joyería que robar un banco”. Era cierto, el dinero valía poco y todos querían tener oro. Los metales preciosos pasaron a ser instrumento de intercambio. El dinero estatal, carecía de valor. Los gobiernos no pueden alterar el valor intrínseco del oro. Esto, nos suena en España: cuando una familia no tenía nada de dinero, recurrir a vender las joyas que poseía, era un recurso. Florecieron los negocios relacionados con la compra venta de oro. También cuentan como las calles se llenaron de personas con carteles que decían: “compro oro”. Tener dólares USA, era también buena solución, pero no tardó en llegar el llamado “cepo” al dólar.

Todas las crisis son similares. Recordemos muestra Guerra Civil. Al bando en el gobierno, le faltó tiempo para confiscar todo el oro que pudo, no solamente el del banco de España, llegó incluso a confiscar el oro de fideicomisos y Monte de Piedad, donde se encontraban pequeños empeños de ciudadanos muy humildes. A los gobiernos, independientemente de su ideología, no suele importarle mucho de quien es un bien con valor, tampoco le importa la condición económica de su dueño, simplemente, lo incauta. En el año 1933,  en el llamado “País de las Libertades”, Estados Unidos, se obligó a todos los ciudadanos a entregar el oro que poseían a la Reserva Federal, donde era canjeado por dólares fiduciarios. El no cumplir esta norma implicaba sanciones económicas de hasta 10.000$ (una pequeña fortuna en esa época) y pena de 10 años de cárcel.

Tener joyas o monedas de oro, es bueno, pero en caso de crisis, su valor es simplemente el del oro de la pieza, no cuenta el valor de la pieza en joyería o el numismático de la moneda, con lo cual, un anillo de oro puede haber costado una fuerte suma, pero a la hora de venderlo, solamente se pagará su peso en oro.

Esto no es nuevo y ocurre con más frecuencia de la que creemos. Es tan cotidiano en muchos países, que incluso las refinerías fabrican unas planchas de oro de 24 kilates que funcionan como una tableta de chocolate, donde se pueden desprender de la misma con la mano el equivalente a las onzas de la tableta y usar esas porciones de oro como moneda para pequeños pagos. Claro que los argentinos desconocían antes de su corralito que existiese tal plancha de oro, como también el resto del mundo. Cuando se enteran de su existencia, lamentan no haberlo sabido antes.

Todos los grandes capitales, fondos de inversión, y en general, cualquier persona o entidad con grandes recursos, tiene una parte de su riqueza en oro. No en vano el oro es llamado “valor refugio” y ante cualquier tormenta financiera, acopian cuanto metal precioso pueden.

Hoy mismo, 10 de agosto de 2017, ante una incertidumbre en Estados Unidos por una amenaza de Corea del Norte, el oro ha incrementado su valor en casi 1000€ el kg. Cualquier dato preocupante en economía, dispara inmediatamente el valor del oro.

Ante una crisis seria, los inmuebles bajan su valor, el dinero se devalúa, y justo en esos malos momentos, es cuando los que han guardado oro salen airosos de la crisis.

Hoy fue la amenaza de Corea del Norte, hace unos días, las sanciones económicas impuestas a Rusia, nunca faltan motivos de posibles crisis que podrían afectarnos a todos.

Nadie sabe cómo pueden terminar las tensiones entre países y por ese motivo, reaccionan los mercados con miedo. El resultado es siempre el mismo:  los capitales se refugian adquiriendo oro. Si no ocurre nada, vuelve ese oro a los mercados. Si la crisis se materializa, el precio del oro sube a niveles impredecibles.

Germán Vega – Agosto de 2017

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¿Qué significa soñar con oro?

El oro, es por definición símbolo de poder, de riqueza, de ambición, de éxito. Características que en su justa medida, son positivas, pudiendo incluso ayudarnos a conseguir nuestras metas y hacernos estar cómodos con nosotros mismos.

El soñar con oro, puede aportar mucha información sobre nosotros y el momento por el que estemos pasando. Simboliza la riqueza, la espiritualidad, la felicidad, la buena salud y también puede significar la falta grave de lo necesario, que nos hace vivir en la escasez. También la prepotencia, la falta de humildad.

Caben varios grupos de opinión:

Un psicoanalista, tirando de manual, diría que es propio de personas materialistas o ambiciosas

Para una interpretación no onírica, cabe preguntar primero qué significa el oro para ti. No es lo mismo el significado del oro para:

  • Un joyero o un orfebre, que lo ve como una materia prima para piezas de orfebrería.
  • Un trabajador de una refinería, considerará el oro como un pesado material que cuesta desplazar.
  • Para un minero, será el producto de unas jornadas de trabajo.

Habrá casi tantas formas de ver el oro, como habitantes en el planeta, pero seguro que hay muy pocos humanos que no tengan formada una opinión y una idea sobre lo que es para ellos el oro.

Para la inmensa mayoría de la población, soñar con oro puede tener un claro significado onírico, teniendo en cuenta también el momento, puede hacer referencia a nuestro estado económico, éxito personal, conformidad con lo que se tiene, etc.

Una parte de las personas que sueñan con oro, pueden estar preocupadas por su economía, independientemente de su poder adquisitivo.

Significados generales de soñar con oro

  • Estar rodeado de oro: Augurio de que se cumplirán tus metas y deseos. Tener los recursos y fuerza necesaria para afrontar nuestra vida y nuestros problemas
  • Estar trabajando con oro: Frustración por dejar pasar las buenas oportunidades
  • Perder una pieza de oro: Estar cometiendo errores en nuestra vida, incluso tener en buena consideración a alguien que nos puede llegar a traicionar.
  • Encontrar oro en grandes cantidades: Descubrir algo importante, que hasta el momento no habíamos percibido o llegarnos algo valioso de forma repentina
  • Encontrar algo concreto de oro, como un anillo, una cadena, una pulsera, etc: Tener un golpe de suerte a corto plazo
  • Nos regalan una pieza de oro: Conseguir una meta. Recibir un esperado regalo importante. Recompensa a nuestro trabajo y tenacidad.
  • Soñar con oro en grandes cantidades: Llegar a un estado de plenitud y felicidad como resultado del buen enfoque de nuestra vida como.
  • Enterrar oro: falta de honestidad, intentar ocultar algo de nuestra forma de ser o de nuestro entorno
  • Encontrar oro enterrado: Si expresamente, lo buscamos hasta encontrarlo, significa que buscamos la riqueza, que somos ambiciosos. Si simplemente lo encontramos, es que tendremos suerte.
  • Soñar con encontrar una mina de oro: Se asocia con falta de reconocimiento en nuestra vida. Nuestros méritos se los lleva otra persona.
  • Trabajar en una mina de oro: Sacar de los demás lo que podamos, llegando a aprovecharnos de los demás
  • Hacer pagos con oro, por ejemplo, con monedas de oro: Estar metido en problemas, de los cuales buscamos la forma de salir
  • Robar oro: Llegada de malas noticias.
  • Soñar que nos roban oro: Perder algo, no necesariamente material, puede ser incluso la perdida de una persona o que alguien le haga daño. También vernos traicionados.
  • Soñar que nos regalan un objeto no cotidiano de oro: Posible humillación
  • Soñar de forma recurrente con anillos de oro también suele estar asociado con bodas y matrimonios, si el sueño presenta desasosiego está asociado con una presión a contraer un matrimonio que no deseamos o el matrimonio de un tercero que no queremos que ocurra
  • Vender oro: Tener dificultades económicas.
  • Comprar oro: Necesitar algo. Si nos encontramos en un estado de no carencias, puede significar iniciar nuevos proyectos. En situaciones de crisis es habitual soñar con comprar o vender oro.
  • Ver oro que no está a nuestro alcance: algo se nos escapa, no conseguir metas, tener perdidas
  • Ver muchos objetos de oro: Ser impresionable, dejarnos guiar por las apariencias, precipitarnos en las conclusiones, falta de meditación antes de tomar decisiones.
  • Soñar con joyas de un familiar: Si el enfoque del sueño no es el valor material de la joya, significa que echamos de menos a ese miembro de nuestra familia.
  • Comer oro: Ser avaricioso y egoísta. Actuar de forma soberbia y falta de humildad
  • Soñar con antiguos y valiosos objetos de oro: Ser conservador, posiblemente muy religioso.
  • Estar rodeado de objetos de oro y usarlos: Como por ejemplo vernos comiendo con cuberterías de oro se asocia con personas prepotentes y soberbias. Considerarse superior a los demás.

Cada uno ha de interpretar sus sueños en función de sus circunstancias. Si bien es cierto que todos tenemos en periodos de nuestra vida unos sueños recurrentes que claramente tienen un significado.

Hasta nuestro subconsciente asocia tener oro con el éxito, con conseguir la plenitud en la vida. Siguiendo la corriente de pensamiento que dice que todo es mente, que el hecho de pensar y visualizar algo, ayuda a materializarlo y que nuestra mente crea nuestro mundo, comprar oro según nuestras posibilidades, seguro que puede ayudar.

 

Germán Vega- del blog: otrasrazones.com – Julio de 2017

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Cómo ha evolucionado el precio del oro en medio siglo

Revalorización y rentabilidad del oro

Qué ocurre cuando guardamos nuestros ahorros en lingotes de oro de inversión

En economía cada uno puede decir lo que considere oportuno, con más o menos razón. Otra cosa son los hechos. Prestigiosos economistas nos aconsejan sobre lo que es rentable para nosotros. Recuerdo haber leído numerosos artículos explicando lo interesante de invertir en bancos y sus productos. Alegaban razones como que eran los que dominaban la información económica y que por eso no se equivocaban al tener los mejores gestores e información privilegiada. Los hechos demuestran que esto no es cierto.

Recientemente, uno de los bancos modelo del mundo “Banco Popular”, del que todo eran alabanzas, ha dejado a sus accionistas con valor de sus títulos cero. No es el único, otros más importantes, han caído y caerán. Lo mismo ha pasado antes con  otras empresas. En su momento, desaparecen hasta los imperios.

Algunos, explican y argumentan que no es rentable invertir en oro.

No hace falta dar explicaciones, hasta el menos formado en economía del mundo, sabe que el oro, siempre ha tenido valor y lo seguirá teniendo. Es algo tangible, se extrae con esfuerzo de una mina, es escaso, útil, con propiedades únicas y ha sido siempre moneda, hasta que alguien consideró que el dinero no era necesario que fuese respaldado por nada, solo por la confianza.

Jamás se ha creado una empresa que tarde o temprano no haya desaparecido. Jamás se ha creado una divisa que perdurara en el tiempo. Solo el oro, como algo de reconocido valor apto para intercambios, ha acompañado a nuestra economía desde los orígenes de nuestra civilización.

Nunca nadie se ha arruinado comprando oro en lingotes si, simplemente, lo ha mantenido en el tiempo.

La siguiente tabla, muestra la evolución de la cotización del oro en algo menos de medio siglo. En 46 años ha pasado de valer 36,10$ una cantidad de oro, del tamaño de una moneda (una onza), a valer 1250,74$. Muy pocas cosas se han revalorizado tanto, en tan poco tiempo y se presume que la evolución seguirá siendo como mínimo, similar.

Cabe recordar que el precio del oro ha estado intervenido por grandes actores de la economía. Su cotización ha sido contenida muchas veces en contra de la más elemental lógica. Los gestores de los bancos centrales lo menosprecian en sus afirmaciones públicas, pero acumulan cuantas toneladas de oro pueden en sus bodegas.

En los últimos 15 años, el oro de inversión ha tenido épocas no muy buenas. Ha recibido críticas negativas sobre la inversión en lingotes de oro. Nuevamente sobran las interpretaciones personales y la siguiente tabla muestra la rentabilidad del oro en uno de sus periodos negativos.

Los que opinan que el oro es un valor refugio para épocas de crisis, pueden ver como crecía su valor en los años en los cuales, la economía en el mundo, estaba en plena expansión. Sirva como ejemplo, el año 2005, donde la rentabilidad del oro en nuestra divisa (€), alcanzó un 36,7% de rentabilidad

En este artículo se muestran 46 años de evolución ininterrumpida del precio del oro, plazo suficientemente largo para que no quepan trampas. También se hace hincapié en los últimos y delicados años de nuestra economía para mostrarnos como responde este metal en cualquier contexto económico.

Germán Vega – 8 de junio de 2017

 

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La mina más profunda del mundo

En Sudáfrica (Carletonville) se encuentra la mina de oro Mponeng, a una profundidad de 4 kilómetros.

En ella trabajan 5700 personas. No todos de forma legal. Se sabe que muchos mineros viven de forma clandestina sin ningún tipo de control en el interior de la mina donde pueden permanecer de forma ininterrumpida durante meses contando con el apoyo de mineros legales a cambio de dinero. Se estima que el 10% de la producción de oro, es robado. Los guardas de seguridad hacen su trabajo, pero controlar semejante ciudad subterránea no es nada fácil y los mineros ilegales van fuertemente armados.

Es la mina más profunda del mundo. Debido a que la mayoría de los depósitos ya han sido agotados se profundizará otros 800 metros en busca de nuevas vetas, alargando de esta forma la vida del yacimiento hasta el año 2029

La temperatura a esa profundidad es muy elevada, puede sobrepasar los 60oC, por lo cual el aire requiere ser refrigerado y se utiliza para ello hielo. Se consigue de esta forma bajar la temperatura en el interior a unos cómodos 30oC. Pero la temperatura no es el mayor inconveniente para trabajar a semejante profundidad. Los temblores de tierra son sin lugar a duda lo más peligroso para sus trabajadores. En una mina subterránea es habitual que en una semana se produzcan varios terremotos e incluso en alguna la frecuencia de los mismos es diaria.

Los peligros en una mina subterránea se ven incrementados con la profundidad de la misma, los incendios, las inundaciones, los escapes de gases, los desprendimientos y el polvo, son solo algunos de los muchos peligros con los cuales los mineros han de luchar a diario

Es una autentica ciudad subterránea y la longitud de sus túneles es similar al metro de Nueva York. Sus numerosas galerías suman 379 km.

Cuenta con los ascensores más grandes del mundo con capacidad para descender simultáneamente 120 personas. Los elevadores no llegan a las zonas más profundas, es necesario descender un tramo a pie.

Toda esta infraestructura de galerías y medios técnicos se ha construido para explotar una veta de oro que no sobrepasa los 0,7 metros de espesor.

Con solamente extraer un gramo de oro por Tm de tierra movida ya es rentable la explotación. Se mueven 6000 Tm cada día.

Es la primera vez que los humanos trabajamos a semejantes profundidades y la vida no deja de sorprendernos. En esta mina se ha encontrado la primera bacteria que conocemos que puede vivir en total aislamiento, sin oxígeno, sin luz y elaborando todos los nutrientes que necesita. A este microorganismo lo llamamos Audaz Viajera y los científicos piensan que al menos esta bacteria no ha estado en contacto con la superficie en un millón de años.

Germán Vega – Febrero 2017

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Científicos rusos consiguen extraer oro partiendo de carbón quemado.

Rusia ha descubierto y patentado un sistema por el cual extraen un gramo de oro por cada tonelada de carbón quemado.

La cantidad no es insignificante. Un gramo de oro a precio de hoy tiene un valor superior a 37€ y no hemos de olvidar que si bien Rusia produce 233 millones de toneladas de carbón al año (cifra nada despreciable), países como China, multiplican por 10 esa cifra. Pese al control actual de emisiones de CO2, el carbón sigue siendo la fuente de energía con la cual se obtiene el 40% de la electricidad que se produce en el mundo.

El estudio fue publicado por la Academia de Ciencias rusa y corresponde al trabajo realizado durante 15 años por los investigadores del Centro Científico de Amur.

El proceso es sencillo y poco costoso. El humo del carbón quemado pasa un proceso de depuración en el cual se limpian primero con agua los sedimentos y después se filtran, consiguiendo de esta manera un concentrado donde se encuentran las trazas de oro que al producirse el refinado se aísla el oro puro

No es el único residuo que tiene utilidad al quemar carbón. Por ejemplo, las cenizas son utilizadas en la fabricación de cemento.

Rusia espera en breve poder abrir el primer centro experimental para la producción de oro a partir de este subproducto.

Tendremos que ser respetuosos con el medio ambiente y controlar las emisiones a la atmosfera, pero hasta del humo se puede con inteligencia obtener oro.

Hoy por hoy, necesitamos quemar minerales fósiles para producir energía. Si el mismo estudio que se ha hecho con el carbón y lo que contamina, se hiciese con otras fuentes de energía, nos sorprenderíamos de los resultados. Hay componente político en la elección de una fuente de energía u otra. Conseguir energía quemando carbón es muy simple y eficiente. En países muy pobres no es tan sencilla su sustitución.

Una central térmica actual, es como un automóvil diésel actual. Quema un mineral fósil, pero las emisiones son muy controladas con sistemas modernos altamente tecnológicos. Los coches diésel tienen colocado un filtro de partículas, pues en las centrales térmicas ocurre lo mismo, cuentan con sus sistemas para reducir las emisiones a la atmosfera.

Todos hemos visto una central térmica o como mínimo, la hemos visto en fotografías. Aparecen siempre que se habla de contaminación atmosférica y como es habitual, las cosas no son como nos cuentan.

Aparece algo que vierte emisiones a la atmósfera, pero donde está el engaño:

central termica1

Si observamos la fotografía en la que aparece una pequeña central térmica (hay todos los ejemplos que queramos) vemos en el centro de la imagen una campana de hormigón que está emitiendo al medio ambiente algo tan peligroso como “vapor de agua”. Si, es simplemente agua limpia y casi destilada! Es una campana de condensación donde debido a su diseño interior, el agua muy caliente que sale de las turbinas se enfría para ser reutilizada y una pequeña cantidad se escapa. La chimenea que contamina es la que aparece a la izquierda, rematada con franjas rojas y blancas. No vamos a minimizar su emisión diciendo que parece un cigarrillo, pero que cada uno saque sus conclusiones y si bien es cierto que una central térmica contamina, como contamina nuestro coche, también es cierto que necesitamos la electricidad que produce y si quitamos el vapor de la campana y de otras válvulas de la central, vemos que lo que contamina es mucho menos de lo que algunos nos pretenden hacer creer con fotografías mal explicadas.

Germán Vega – febrero 2017

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CÓMO SABER SI UNA PIEZA ES DE ORO

La mejor forma para saber si una pieza es de oro, será acudir a un profesional. Pero los siguientes conocimientos pueden ayudarnos en ocasiones especiales.

El oro es caracterizado por su color dorado. No hemos de fiarnos del color. Aleado en pequeñas cantidades con otros metales toma una gran variedad de tonos diferentes y otros metales pueden presentar un color muy similar al oro sin serlo. Nuestra mente no es buena para distinguir colores .  (ver los colores en el oro)

La pirita es un mineral compuesto por azufre y hierro (Fe2S). Su color es tan parecido al oro que incluso es denominada “el oro de los tontos”

piritaMineral de pirita

 Una nueva aleación de metales ha revolucionado la joyería. Se trata del carburo de tungsteno. El tungsteno, también conocido como wolframio, es un metal muy duro y que se caracteriza por fundirse a la elevada temperatura de 3422oC. Su densidad es muy similar a la del oro. Las piezas de esta aleación son de un aspecto muy similar a las del dorado metal. No se rayan, es más duro que el titanio. Son totalmente hipoalergénicas. Incluso las personas alérgicas al oro, toleran el carburo de tungsteno. A simple vista, un anillo de esta aleación puede pasar por oro, tan solo se distingue por su pulido más fino y superficie más brillante (ambas características no son malas). Un anillo de esta aleación es tremendamente duradero, pasará el tiempo y se conservará en perfecto estado sin desgaste ni ralladuras. Es tan perfecto, que podría decirse que una alianza de carburo de tungsteno será para toda la vida (si es lo que queremos). Es un producto de una inmensa calidad, pero, NO ES DE ORO. Su precio es considerablemente más bajo que el del oro, en proporción uno a mil. (Por el precio de un kg de oro, compraríamos una tonelada de tungsteno). Si nos la vendiesen como oro, nos estarían estafando.

Cómo podemos distinguir una pieza de oro de una de carburo de tungsteno:

El oro y el tungsteno tienen una densidad muy similar, pero al alear el wolframio con carburo, baja la densidad, por tanto, la pieza que no es oro, pesa menos

  1. El oro no es un metal magnético. El carburo de tungsteno, es muy poco magnético, pero si algo, por tanto, un imán jamás se pegará a una pieza de oro fino, en cambio, a la de carburo de tungsteno, si se pegará, aunque con poca fuerza (nunca como al hierro)
  2. El oro no se oxida, el carburo de tungsteno, es muy resistente a la corrosión, pero puede mostrar restos de óxido en la piel.
  3. Dureza: El oro es un metal muy blando, por esta razón se combina con otros metales para que la pieza tenga una dureza razonable, aun así, se rayará con relativa facilidad. El carburo de tungsteno es extremadamente duro, solo superado por el diamante. Se comporta de forma similar al vidrio, rompe y se astilla antes de deformarse, no se raya, o se raya con mucha dificultad. Es tan duro que ante una emergencia puede ser peligroso. Por ejemplo, en un hospital no podrían cortar la pieza con una tenaza, habría que golpearla hasta que se rompiera causando daños en nuestro cuerpo. Cuando a un trabajador, una máquina le engancha una cadena de oro, si el operario tira, la cadena de oro suele romperse, en cambio, la de carburo de tungsteno arrastraría irremediablemente a su portador.

Hay otros materiales para joyería con unas propiedades similares, como las piezas de cerámica de circonio, o las que añaden a la mezcla de tungsteno con carburo, el cobalto. De esta forma resulta una mezcla más fácil de trabajar y con un coste muy inferior, pero producirán manchas en la piel muy difíciles de quitar y su brillo se alterará con el tiempo.

joyaAnillos de carburo de tungsteno

Una pieza puede contener oro, pero en una cantidad baja. Por debajo de 10 quilates (41,66% de oro), la pieza no se considerará de oro y no podrá ser vendida como tal. (ver los quilates en el oro)

Las joyas llevan dos contrastes hechos con un punzón. Han de verse con una lupa. Uno indica el número de fabricante y el otro los quilates de la pieza. Es frecuente encontrarnos piezas en que no se distinguen, que no los lleva o que no han sido puestos de forma lícita. Si alguien falsifica una pieza, es razonable pensar que puede añadirle los contrastes.

 contrastes-joya

Contrastes en pieza de joyería

 Test con ácido y una piedra de toque para saber los quilates de la pieza.

El método es sencillo. Solo necesitamos los diferentes ácidos y una piedra, llamada piedra de toque. No profundizo sobre este método ya que requiere experiencia, tanto por manejar ácidos peligrosos, como porque puede pasar la pieza por oro si cuenta con un buen chapado. Si se raya demasiado la pieza puede deteriorarse y necesitar un posterior pulido.

Las monedas también tienen marcas especiales. Los lingotes, no solamente indican peso, pureza y fabricante, suelen tener número de serie e incluso algunos pueden estar serigrafiados en su reverso.

 

lingotes de oro de inversión

Una pieza puede estar bañada en oro o ser de oro macizo. La Comunidad Europea califica como piezas bañadas en oro, a las que contienen entre 1,5 y 3 micras de espesor en el baño. No obstante, es frecuente ver piezas con un baño incluso superior a 3 micras. El chapado es una técnica muy antigua. Los españoles a su llegada a América en el siglo XV, ya encontraron piezas rechapadas de oro y huecas (ver: no es oro todo lo que reluce)

Para saber si una pieza es chapada en oro, puede resultar eficaz la sencilla prueba de rayarla o devastarla sobre una piedra de toque para observar que el interior tiene la misma composición que el exterior. En la actualidad hay multitud de aleaciones que tienen un color muy similar al oro, por tanto, si nos encontramos ante esta situación puede resultar difícil saber si la pieza es auténtica. No es eficaz morder la pieza. El oro es muy maleable y la capa de chapado se deformará haciéndonos creer que la pieza es de oro. Recordar que normalmente las piezas falsas de baja calidad son atraídas por un imán y el oro no. Excepcionalmente, la pieza puede contener una cantidad importante de oro y un metal magnético, con lo cual, puede ser atraída levemente por el imán.

Hay una prueba para saber si al menos el exterior es de oro (prueba de la cerámica). Al rayar el oro contra una pieza de cerámica, dejará una línea dorada. Si la línea es negra, se tratará de una pieza falsa.

Profesionalmente, hay múltiples métodos para determinar si la pieza es de oro y cuál es su pureza.

Antes hemos mencionado el test con ácidos que normalmente usan los joyeros y que su coste es tan bajo que cualquiera puede comprar un juego de ácidos y una piedra.

También se utilizan balanzas hidrostáticas que pesan la pieza en seco y en agua. Calculando la densidad de lo pesado, determinando si es oro o no y su pureza.

Hay numerosas máquinas, una muy utilizada es la de rayos X, que nos dice si el exterior de la pieza es oro y en qué porcentaje. A continuación, una segunda máquina de ultrasonidos determina si la pieza es homogénea en su interior. Si el exterior es oro, y la pieza es homogénea, toda ella será de oro.

Hay más métodos mecánicos y químicos, propios de sofisticados laboratorios.

Para ver la autenticidad de una pieza, utilizamos un método u otro en función de si el método puede dañar la pieza o no. De los métodos no destructivos, ninguno es infalible. La única forma posible de saber y verificar al 100% la composición de la pieza es fundirla y utilizar un método llamado copelación. Casi seguro que si queremos saber si nuestro anillo es de oro y sus quilates, no aceptaremos que lo fundan. Por tanto, hemos de recurrir a métodos no destructivos y con un grado de fiabilidad aceptable. La química y la mecánica han avanzado tanto que puede haber aleaciones que pasen algún test de control.

Que nadie piense que no puede ser engañado.

Cuál es la solución: comprar oro en lugares de confianza y con garantías.

Hemos de recordar que las falsificaciones casi perfectas son muy caras y requieren una gran tecnología. Muchas personas compran una pieza, pensando que es de oro y la falsificación es tan burda, que hasta se pega a un imán, o al rayarla un poquito aparece debajo un metal de otro color.

Los lingotes de oro tienen número de serie y se puede determinar con mucha facilidad su trazabilidad. Pueden ser suministrados directamente de la refinería al agente que los vende. En las refinerías europeas, los controles son muy estrictos, garantizan peso y pureza al estar sometidas a numerosos controles de calidad internos y externos.

CMC Metales Preciosos compra sus lingotes de oro de inversión, directamente a la refinería y puede demostrar su trazabilidad. Por tanto, garantiza que sus productos son oro fino con pureza 999,9 y que el peso del lingote se corresponde con el indicado por el fabricante.

Germán Vega – 2016 – ventadeorocmc.com

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¿HAY ALGUNA AMENAZA REAL Y CATASTRÓFICA PARA ESTOS DÍAS QUE NUESTROS GOBIERNOS NOS ESTÉN OCULTANDO?

Alemania lanza un nuevo plan de defensa civil que no tiene precedentes.

El 24 de agosto de 2016, el Consejo de Ministros alemán aprueba una serie de medidas que han desconcertado notablemente a la población. Esta vez no se trata de una subida de impuestos, unas nuevas medidas laborables o algo similar. Tampoco se trata del argumento de una película de ciencia ficción o un pensamiento de eternos conspiranoicos. Se trata de unas inminentes medidas tomadas por una de las administraciones más serias y competentes del planeta. El plan insta a los ciudadanos a que hagan acopio de agua, alimentos, medicinas, dinero en efectivo y ahorren energía. Estas medidas habrán de tomarse de forma inmediata.

El gobierno ha reforzado las medidas de seguridad. Así, en un borrador de 69 páginas, plantea cosas antes impensables, tales como restablecer el servicio militar obligatorio. El borrador también recoge aumentar las reservas de vacunas y antibióticos, crear un servicio que alerte a la población de peligros inminentes a través de la radio, la televisión, anuncios en trenes, sirenas, altavoces, etc.

Llegan incluso a decir la cantidad de agua recomendable que se debe acopiar por persona, el pan, la pasta, las patatas, conservas:

Así, se recomiendan: 28 litros de agua, 5 kg de pan, pasta, patatas, 3,5 Kg de harina, fruta en conserva, 2 docenas de huevos, 2 kg de pescado en conserva, etc.

¿Qué pensar al respecto?

La noticia no ha dejado indiferente a nadie. ¿Acaso se prepara a la población para un ataque terrorista sin precedentes?, ¿nos amenaza alguna catástrofe natural?, ¿Hay un inminente peligro de invasión o guerra?. O tal vez simplemente sea una medida para impulsar el consumo y levantar definitivamente la economía. Hay razones para todos los gustos. Recuerdo haber leído un artículo donde se explicaba con números qué pasaría si cada estadounidense comprase al día siguiente un simple cepillo de dientes. No sólo se venderían más de 300 millones de cepillos, sino que se vería reflejado notablemente en el consumo y, por ende, en la activación de la economía. Sin embargo, me temo que en el caso alemán, el gobierno no pretende reactivar el consumo, son un gobierno serio, previsor, responsable y seguro que saben algo que no pinta nada bien para la población y tal vez, en vez de alarmar, prefieren solucionarlo si está en sus posibilidades.

Cuando se entrevistó a las familias alemanas acerca de acopiar agua y alimentos para 15 días fue muy habitual la respuesta: “señor, yo tengo en mi casa siempre alimentos para dos meses”. No olvidemos que son alemanes y nadie duda de que son ordenados, metódicos y saben hacer las cosas.

Hacer un plan de defensa civil a este nivel, es correcto y muy propio  de tal cultura, pero; ¿cómo de grave debe ser lo que esté pasando como para haber creado una respuesta tan inmediata y de éste calibre? No lo sabemos, ni tampoco nos lo contarán. El argumento es siempre el mismo: No alarmar, la población no está preparada para que se le cuenten determinadas cosas, una población en pánico no piensa y es incontrolable. Tal vez tengan algo de razón, pero poca. Los humanos tenemos una envidiable capacidad de adaptación inmediata a nuevas circunstancias y, por esto, dominamos el planeta. Si se nos educa, entendemos prácticamente todo y respondemos adecuadamente ante cualquier situación.

Por ejemplo, un terremoto es una de las peores catástrofes naturales que nos pueden ocurrir y, de hecho, ocurren. No se sabe cuándo va a suceder y en unos solos segundos, todo cambia. Pues bien, aún en estas terribles circunstancias los humanos que sobreviven sacan lo mejor de ellos, olvidan todo lo no importante y actúan como un colectivo sociable, mostrando empatía y dando cada uno todo lo que puede. Personalmente, he vivido en Haití y era un hábito muy frecuente tener siempre al lado de la puerta de salida una bolsa preparada con cosas muy básicas: un poco de agua, algún alimento no perecedero, algo de ropa, un pequeño botiquín, documentos, un teléfono con batería, una cantidad pequeña de dinero y cada uno lo que considerase oportuno. No sólo por la amenaza de un terremoto, era extranjero en un país delicado. Había que estar preparado para abandonar el país en cualquier momento y ser repatriado.

Creo que tomar medidas nunca es malo, pero también creo que las personas no somos unos seres tan frágiles como consideran nuestros gobernantes y estoy convencido de que si nos cuentan las cosas y nos preparan, responderemos de manera satisfactoria ante cualquier situación. No se debería sobrevalorar la inteligencia de la población, en cabeza de quién cabe ordenar un plan de prevención tal y no esperar que la población especule al respecto.

En esa pequeña bolsa que siempre hemos de tener preparada y que tal vez pueda llegar un fatídico día en el cual sea nuestra única posesión material, no estaría de más tener un par de onzas de oro. Tal vez llegue el día en que las podamos necesitar de verdad.

Germán Vega – Agosto 2016

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SE AVECINA NUEVA CRISIS MUNDIAL: RUSIA Y CHINA SE BLINDAN COMPRANDO ORO POR TONELADAS

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El oro papel.

Oficialmente se dice que existen en el mundo 187.000 toneladas de oro. Ésta cantidad es exagerada, ya que en muchos sitios donde debería haber grandes depósitos de oro, simplemente se sabe que están vacíos.

Sin embargo, se negocian al año 1.355.400 toneladas, casi en su totalidad, sin ningún tipo de respaldo.

Si a las 187.000 teóricas toneladas existentes, restamos la gran cantidad de ellas que no se mueven: reservas de estados, inversores que tienen oro físico, joyas, piezas arqueológicas, oro usado en la industria, etc,  queda una pequeña cantidad real de oro para comerciar.

Invertir en oro físico, teniéndolo a buen recaudo, es una de las inversiones más seguras y rentables que existen. En cambio, poseer un papel que diga que tenemos una cantidad de oro en un importante banco puede terminar de la peor de las maneras.

Germán Vega – 2016

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