Archivo por meses: noviembre 2016

Las monedas virtuales – El Bitcoin

El Bitcoin es la más usada de las monedas virtuales, criptodivisas o también denominadas monedas digitales. Aceptada en innumerables comercios y en nuestra tienda de lingotes de oro y entidades.

Qué es una moneda virtual:

Es un sistema de intercambio virtual, que cumple las condiciones generales de cualquier moneda, pero sin estar respaldada por un gobierno o banco central.

El Banco Central Europeo define el dinero virtual como aquel no regulado. Emitido y controlado por sus desarrolladores y usado y aceptado por una comunidad virtual.

La Financial Crimes Enforcement Network, las define como aquellas monedas no emitidas por un banco central o autoridad pública, sin ser necesariamente dinero fiduciario y aceptada por personas naturales y jurídicas como medio de pago, que puede ser transferido, almacenado o intercambiado electrónicamente.

Satoshi Nakamoto (nombre utilizado como seudónimo), es el autor a quien se le atribuye la creación del Bitcoin. Registra en 2008 el dominio Bitcoin.org y expone su funcionamiento. En 2009, lanza su código abierto a la red para ser utilizado.

Para su correcto funcionamiento el Bitcoin se rige por unos principios inamovibles, que son:

-Accesibilidad para todos (código abierto).

-No requerir identificación para su uso.

-No podrán censurarse ni prohibir las operaciones realizadas.

-Las operaciones confirmadas no podrán anularse ni ser modificadas

-Cada unidad ha de poderse cambiar (fungible).

-Se fija un número máximo de monedas que podrá acuñarse en 21 millones de unidades.

Los antecedentes del nacimiento del Bitcoin fueron la crisis financiera del 2008 y el debilitamiento de las divisas convencionales.

El Bitcoin resuelve los problemas de seguridad y fiabilidad de monedas virtuales anteriores, creando una contabilidad pública en la cual todas las operaciones son verificadas y registradas por una amplia red de ordenadores.

Te será muy fácil comprar oro con bitcoins en nuestra tienda online o física.

En 2099 se cotizan 1309,03 bitcoins por 1$ y cualquier persona puede operar con la moneda virtual.

En mayo de 2010, se realiza la primera compra en bitcoins. En este mismo año, surge la primera vulneración del sistema, es corregida y mejorado su funcionamiento. El éxito de la nueva moneda es manifiesto y cierra el 2010 con una cotización de 1 bitcoin=0,30$.

En 2011, la moneda virtual, logra la paridad con el dólar y su capitalización llega a los 206 millones de dólares.

En 2012, el bitcoin se consolida y su valor se multiplica por trece, llegando su cotización a 1 bitcoin= 13,30$. Los bancos centrales se lo toman en serio y ven su inminente amenaza.

En 2013 alcanza una capitalización de 1 billón de dólares y la cotización de la moneda digital llega a superar los 1000$. (precio superior a una onza de oro en el momento). China, ante la amenaza del Bitcoin, prohíbe comerciar a sus bancos con la criptodivisa, lo cual ocasiona una devaluación considerable del mismo.

Cualquier bien, cuando entra los mercados, no fluye libremente y se ve tocado por especulaciones. Pasa de ser la mejor inversión, a ser la peor inversión. Sufre vetos de países, hackeos y problemas de regulación. En 2014, llega a cerrar por debajo de los 300$. Asombrosamente, pese a todos estos problemas, cada vez se implantaba con más fuerza, llegando a su desarrollo en 2015. No es apropiado entender las monedas virtuales como inversiones, ya que pretenden ser medios para intercambios.

bitcoin-3Cajero automático de Bitcoins

A fecha de hoy (noviembre de 2016), el bitcoin cotiza a 742$. En su corta y azarosa vida, supero problemas físicos y técnicos, se ha implantado y generalizado su uso. Parece imparable, ya que su principio como moneda libre, es aceptado mayoritariamente. Los expertos coinciden en que su crecimiento al alza para futuros años es un hecho. No se le pueden poner puertas al campo y por poderoso que sea un país, no podrá impedir su uso si es aceptado por un volumen importante de usuarios. Tendrá que seguir evolucionando, tal vez regulando su uso, pero nunca interviniéndolo.

Una moneda virtual, es dinero depositado en una billetera virtual destinado a pagos.

Es muy conocida la historia del estudiante noruego Kristoffer Koch, que, con motivo de su tesis doctoral sobre el cifrado en internet, en 2009, abrió una cuenta en bitcoins y compró moneda virtual por valor de 27$. Olvido su cuenta y en 2012, cuando la abre, sus 27$ se habían transformado en 886.000$.

Es perfectamente factible un mundo sin bancos centrales que impriman dinero a su capricho. No necesitamos ni a gobiernos, ni a bancos para que controlen e intervengan nuestro dinero. Podemos perfectamente tener un monedero virtual para uso cotidiano en una criptodivisa. Es condición humana especular con todo lo especulable, por tanto, cualquier divisa ordinaria o virtual, puede sufrir fuertes fluctuaciones en su cotización. Una solución perfecta, sería tener nuestros ahorros en oro de inversión (valor seguro y universalmente aceptado) y un monedero virtual con una cantidad en bitcoins para nuestras necesidades cotidianas.

Germán Vega – noviembre de 2016 – Blog ventadeorocmc.com

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¿Por qué es tan caro el oro?

El oro es dinero. Todo lo demás es crédito.

Esta es la famosa frase que el 18 de diciembre de 1912, pronunció JP Morgan, el banquero más influyente de su tiempo ante el Congreso de los Estados Unidos.

¿Por qué es tan caro el oro?

La cuestión no es cuál es la razón , sino cuáles. Son tantas, que incluso con alguna propiedad menos, seguiría siendo un metal muy especial y por ende, caro. Perfecto para aplicaciones industriales, para joyería y como inversión, garantizando nuestros ahorros (oro de inversión)

Es escaso y apreciado, por tanto, muchos quieren poseerlo. Hay una gran demanda y poca oferta. Si abundase, sus aplicaciones serían cuantiosas.

Asimismo, es pertinente describir alguna de esas propiedades que lo hacen tan especial y caro:

En primer lugar, es un metal bonito. No hay otro metal amarillo. En antiguas civilizaciones ya era apreciado por su aspecto, cuando no era un producto que pudiese funcionar como moneda y cuyas propiedades no eran necesarias industrialmente. Simplemente su aspecto, ya le aporta valor -la gran mayoría de la producción de oro se ha usado y se usa en joyería-. El porcentaje varía según la fuente, pero puede ser próximo a un 80%.

Por otro lado,  no se oxida ( es un metal noble) y es atacado por muy pocos compuestos. Puede permanecer durante miles de años con el mismo aspecto -siempre como el primer día, y puede reutilizarse sin perder ninguna propiedad de forma indeterminada. Algunos compuestos como el mercurio, pueden disolverlo, pero es harto complicado encontrar en la naturaleza mercurio en grandes concentraciones y que éste esté en contacto con el oro.

El oro es el mejor conductor eléctrico que conocemos. Supera con creces al cobre. Incluso teniendo un precio elevado, es utilizado en determinados circuitos eléctricos en los que es necesaria una excelente conductividad, que no se oxide y de gran garantía. Los circuitos eléctricos de nuestro teléfono o de nuestro ordenador tienen oro; tanto es así, que dicha cantidad del preciado metal, es lo suficientemente importante como para que los circuitos se reciclen y así, pueda extraerse el oro de los mismos.

Además, es el metal más dúctil y maleable que existe. Con un gramo de oro se puede hacer una lámina de un metro cuadrado (pan de oro). Con una moneda de oro (una onza) se podrían hacer 8000 metros de alambre. Puede incluso ser laminado hasta hacerse una lámina transparente. El oro tiene la propiedad de fundirse fácilmente. Así, con un simple soplete de fontanero, se podría licuar. Se alea muy bien con otros metales, resultando aleaciones muy apreciadas por su aspecto y características. Es el metal más fácil de trabajar.

También refleja la energía infrarroja (calor) casi en su totalidad. No existe mejor aislante térmico. A su vez, es excelente  como aislante acústico, aunque su precio hace que sea dedicado a usos más nobles.

Es muy buen conductor del calor y tiene una gran capacidad como disipador térmico.

Tiene innumerables aplicaciones no solo en joyería o como divisa (oro de inversión), se usa en la industria en procesos donde es difícilmente sustituible.

Cumple todos los requisitos para ser moneda de cambio: fraccionable, duradero, escaso etc. Es fácil pensar que como cumple todos los requisitos, se convirtió en moneda, pero no fue así, todo lo contrario. Debido a su gran prestigio y valor, empezó a considerarse como moneda, ya que todos querían poseerlo. De los 118 elementos de la tabla periódica, es el más adecuado para ser usado como dinero. Hoy las monedas ya no son de oro al no estar respaldado el dinero por metal alguno, pero si fuese un metal abundante, que nadie dude que las monedas serían de oro en vez de cobre, estaño, níquel u otras aleaciones. Unos elementos se descartan por ser gases o líquidos, otros por reaccionar muy fácilmente con los elementos cotidianos, otros, aunque duren, terminan oxidándose totalmente. Al final nos quedaríamos con muy pocos elementos adecuados. Es cierto que la plata también sirve, pero se oxida, no es eterna. Ésta, además, reacciona con pequeñísimas cantidades de sulfuro en el aire. También lo serían el platino, el rodio, el iridio, etc., en general los metales nobles. Éstos son escasos y, cuando se analizan, presentan cada uno su propio problema; desde extrema dificultad para trabajarlo y acuñar monedas, hasta extrema escasez.

El hierro no sirve, no por oxidarse (el acero inoxidable resiste muy bien el óxido), pero es tan abundante que no podría tener valor como moneda. Con este proceso de eliminación hemos llegado a escasos dos o tres elementos.

Hoy, las monedas no tienen ningún valor intrínseco, solo el que le asignamos para un intercambio. El oro es valioso en sí mismo, es el dinero real, en él podemos tener nuestros ahorros sabiendo que jamás se depreciarán.

Germán Vega – ventadeorocmc.com – 2016

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CÓMO SABER SI UNA PIEZA ES DE ORO

La mejor forma para saber si una pieza es de oro, será acudir a un profesional. Pero los siguientes conocimientos pueden ayudarnos en ocasiones especiales.

El oro es caracterizado por su color dorado. No hemos de fiarnos del color. Aleado en pequeñas cantidades con otros metales toma una gran variedad de tonos diferentes y otros metales pueden presentar un color muy similar al oro sin serlo. Nuestra mente no es buena para distinguir colores .  (ver los colores en el oro)

La pirita es un mineral compuesto por azufre y hierro (Fe2S). Su color es tan parecido al oro que incluso es denominada “el oro de los tontos”

piritaMineral de pirita

 Una nueva aleación de metales ha revolucionado la joyería. Se trata del carburo de tungsteno. El tungsteno, también conocido como wolframio, es un metal muy duro y que se caracteriza por fundirse a la elevada temperatura de 3422oC. Su densidad es muy similar a la del oro. Las piezas de esta aleación son de un aspecto muy similar a las del dorado metal. No se rayan, es más duro que el titanio. Son totalmente hipoalergénicas. Incluso las personas alérgicas al oro, toleran el carburo de tungsteno. A simple vista, un anillo de esta aleación puede pasar por oro, tan solo se distingue por su pulido más fino y superficie más brillante (ambas características no son malas). Un anillo de esta aleación es tremendamente duradero, pasará el tiempo y se conservará en perfecto estado sin desgaste ni ralladuras. Es tan perfecto, que podría decirse que una alianza de carburo de tungsteno será para toda la vida (si es lo que queremos). Es un producto de una inmensa calidad, pero, NO ES DE ORO. Su precio es considerablemente más bajo que el del oro, en proporción uno a mil. (Por el precio de un kg de oro, compraríamos una tonelada de tungsteno). Si nos la vendiesen como oro, nos estarían estafando.

Cómo podemos distinguir una pieza de oro de una de carburo de tungsteno:

El oro y el tungsteno tienen una densidad muy similar, pero al alear el wolframio con carburo, baja la densidad, por tanto, la pieza que no es oro, pesa menos

  1. El oro no es un metal magnético. El carburo de tungsteno, es muy poco magnético, pero si algo, por tanto, un imán jamás se pegará a una pieza de oro fino, en cambio, a la de carburo de tungsteno, si se pegará, aunque con poca fuerza (nunca como al hierro)
  2. El oro no se oxida, el carburo de tungsteno, es muy resistente a la corrosión, pero puede mostrar restos de óxido en la piel.
  3. Dureza: El oro es un metal muy blando, por esta razón se combina con otros metales para que la pieza tenga una dureza razonable, aun así, se rayará con relativa facilidad. El carburo de tungsteno es extremadamente duro, solo superado por el diamante. Se comporta de forma similar al vidrio, rompe y se astilla antes de deformarse, no se raya, o se raya con mucha dificultad. Es tan duro que ante una emergencia puede ser peligroso. Por ejemplo, en un hospital no podrían cortar la pieza con una tenaza, habría que golpearla hasta que se rompiera causando daños en nuestro cuerpo. Cuando a un trabajador, una máquina le engancha una cadena de oro, si el operario tira, la cadena de oro suele romperse, en cambio, la de carburo de tungsteno arrastraría irremediablemente a su portador.

Hay otros materiales para joyería con unas propiedades similares, como las piezas de cerámica de circonio, o las que añaden a la mezcla de tungsteno con carburo, el cobalto. De esta forma resulta una mezcla más fácil de trabajar y con un coste muy inferior, pero producirán manchas en la piel muy difíciles de quitar y su brillo se alterará con el tiempo.

joyaAnillos de carburo de tungsteno

Una pieza puede contener oro, pero en una cantidad baja. Por debajo de 10 quilates (41,66% de oro), la pieza no se considerará de oro y no podrá ser vendida como tal. (ver los quilates en el oro)

Las joyas llevan dos contrastes hechos con un punzón. Han de verse con una lupa. Uno indica el número de fabricante y el otro los quilates de la pieza. Es frecuente encontrarnos piezas en que no se distinguen, que no los lleva o que no han sido puestos de forma lícita. Si alguien falsifica una pieza, es razonable pensar que puede añadirle los contrastes.

 contrastes-joya

Contrastes en pieza de joyería

 Test con ácido y una piedra de toque para saber los quilates de la pieza.

El método es sencillo. Solo necesitamos los diferentes ácidos y una piedra, llamada piedra de toque. No profundizo sobre este método ya que requiere experiencia, tanto por manejar ácidos peligrosos, como porque puede pasar la pieza por oro si cuenta con un buen chapado. Si se raya demasiado la pieza puede deteriorarse y necesitar un posterior pulido.

Las monedas también tienen marcas especiales. Los lingotes, no solamente indican peso, pureza y fabricante, suelen tener número de serie e incluso algunos pueden estar serigrafiados en su reverso.

 

lingotes de oro de inversión

Una pieza puede estar bañada en oro o ser de oro macizo. La Comunidad Europea califica como piezas bañadas en oro, a las que contienen entre 1,5 y 3 micras de espesor en el baño. No obstante, es frecuente ver piezas con un baño incluso superior a 3 micras. El chapado es una técnica muy antigua. Los españoles a su llegada a América en el siglo XV, ya encontraron piezas rechapadas de oro y huecas (ver: no es oro todo lo que reluce)

Para saber si una pieza es chapada en oro, puede resultar eficaz la sencilla prueba de rayarla o devastarla sobre una piedra de toque para observar que el interior tiene la misma composición que el exterior. En la actualidad hay multitud de aleaciones que tienen un color muy similar al oro, por tanto, si nos encontramos ante esta situación puede resultar difícil saber si la pieza es auténtica. No es eficaz morder la pieza. El oro es muy maleable y la capa de chapado se deformará haciéndonos creer que la pieza es de oro. Recordar que normalmente las piezas falsas de baja calidad son atraídas por un imán y el oro no. Excepcionalmente, la pieza puede contener una cantidad importante de oro y un metal magnético, con lo cual, puede ser atraída levemente por el imán.

Hay una prueba para saber si al menos el exterior es de oro (prueba de la cerámica). Al rayar el oro contra una pieza de cerámica, dejará una línea dorada. Si la línea es negra, se tratará de una pieza falsa.

Profesionalmente, hay múltiples métodos para determinar si la pieza es de oro y cuál es su pureza.

Antes hemos mencionado el test con ácidos que normalmente usan los joyeros y que su coste es tan bajo que cualquiera puede comprar un juego de ácidos y una piedra.

También se utilizan balanzas hidrostáticas que pesan la pieza en seco y en agua. Calculando la densidad de lo pesado, determinando si es oro o no y su pureza.

Hay numerosas máquinas, una muy utilizada es la de rayos X, que nos dice si el exterior de la pieza es oro y en qué porcentaje. A continuación, una segunda máquina de ultrasonidos determina si la pieza es homogénea en su interior. Si el exterior es oro, y la pieza es homogénea, toda ella será de oro.

Hay más métodos mecánicos y químicos, propios de sofisticados laboratorios.

Para ver la autenticidad de una pieza, utilizamos un método u otro en función de si el método puede dañar la pieza o no. De los métodos no destructivos, ninguno es infalible. La única forma posible de saber y verificar al 100% la composición de la pieza es fundirla y utilizar un método llamado copelación. Casi seguro que si queremos saber si nuestro anillo es de oro y sus quilates, no aceptaremos que lo fundan. Por tanto, hemos de recurrir a métodos no destructivos y con un grado de fiabilidad aceptable. La química y la mecánica han avanzado tanto que puede haber aleaciones que pasen algún test de control.

Que nadie piense que no puede ser engañado.

Cuál es la solución: comprar oro en lugares de confianza y con garantías.

Hemos de recordar que las falsificaciones casi perfectas son muy caras y requieren una gran tecnología. Muchas personas compran una pieza, pensando que es de oro y la falsificación es tan burda, que hasta se pega a un imán, o al rayarla un poquito aparece debajo un metal de otro color.

Los lingotes de oro tienen número de serie y se puede determinar con mucha facilidad su trazabilidad. Pueden ser suministrados directamente de la refinería al agente que los vende. En las refinerías europeas, los controles son muy estrictos, garantizan peso y pureza al estar sometidas a numerosos controles de calidad internos y externos.

CMC Metales Preciosos compra sus lingotes de oro de inversión, directamente a la refinería y puede demostrar su trazabilidad. Por tanto, garantiza que sus productos son oro fino con pureza 999,9 y que el peso del lingote se corresponde con el indicado por el fabricante.

Germán Vega – 2016 – ventadeorocmc.com

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