Archivo por meses: junio 2015

¿Qué son los kilates en el oro?

A la proporción de oro puro en una aleación se denomina “ley”. Esta proporción se expresa en milésimas.

Las leyes con las que se comercializa el oro son:

999, 916, 750, 585, 375,

Para ser considerado de una determinada ley, deberá tener un contenido de oro de igual o superior contenido al que marca esa ley. Si no alcanza la cantidad que marca la ley será comercializado como “de baja ley”.

El oro puro es llamado también oro fino y su pureza es entre 999 y 995. Este oro es comercializado como oro de 24 quilates.

Un kilate de metal precioso, representa la vigésima cuarta parte de la masa total de la aleación (1/24). Por ejemplo, oro de 18 quilates significa que de 24 partes, 18 son de oro puro, es decir, 75% de pureza.

El mínimo para que un objeto sea considerado de joyería es entre 9 ó y 10quilates y cualquier objeto de joyería ha de llevar un sello que indique la pureza del oro que ha sido utilizado para su elaboración.

Quilates/ Ley Contenido de oro [Pureza]
24 kilates 99+%
22 kilates 91.6%
21 kilates 87.5%
20 kilates 83.3%
18 kilates 75.0%
15 kilates 62.5%
14 kilates 58.5%
10 kilates 41.7%
9 kilates 37.5%
8 kilates 33.3%
1 kilate 4.2%

No confundir con kilate en gemología, ya que este representa el peso de la piedra preciosa). Un quilate equivale a una quinta parte de un gramo. Un diamante de 5 quilates pesará entonces un gramo.

La palabra kilate deriva de keration, que es en griego el fruto del algarrobo. Debido a que el algarrobo tiene unas semillas muy uniformes en tamaño, se adoptaron como unidad de medida para las piedras preciosas y cada semilla pesa 0,2 gramos de promedio (un quilate)

Germán Vega – 2015

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¿Porqué hay oro en la Tierra?

En la Tierra, como en la mayoría de los astros, existen todos los elementos del sistema periódico. Unos en mayor proporción que otros.

No obstante, nuestro planeta no fue siempre tal y como ahora lo conocemos. Hace 4500 millones de años la Tierra se encontraba en estado de fundición debido a las altas temperaturas. Así, esto hizo que los elementos más pesados se trasladasen al núcleo, entre ellos el oro, donde se estima que hoy hay cantidades muy importantes del preciado metal.

La Tierra estaba en formación. Poco a poco, fue enfilándose y solidificándose, primero el manto y después la corteza. La lluvia de meteoritos continuó y en alguno de éstos había importantes cantidades de oro.

Con el planeta solidificándose, ya no era posible que los metales pesados llegasen al núcleo y este es el origen de los yacimientos de oro en la Tierra.

Germán Vega – 2015

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Las bacterias que producen oro puro

El oro es un elemento químico que para poder sintetizarse se necesitaría estar provisto de un reactor nuclear. Esto no significa que una bacteria pueda sintetizar oro donde no exista, pero si extraerlo de sustancias donde se encuentre disuelto o asociado con otros compuestos químicos; tal es el caso del cloruro de oro y convertirlo en oro puro. Los seres vivos efectúan reacciones químicas y transformaciones increíbles, sirva como ejemplo la fotosíntesis.

Así, la bacteria cupriavidus metallidurans crea diminutas pepitas de oro que contribuyen a su crecimiento en algunas soluciones de residuos mineros. La aplicación de este proceso podrá ser utilizada para extraer oro de las aguas residuales de las minas.

Una segunda bacteria, la delftia acidovorans, actúa de forma similar. No obstante, en vez de metabolizar el oro, ésta, lo solidifica en el exterior.

En la actualidad, el proceso se encuentra en fase de estudio, no siendo rentable producirlo a gran escala con el objetivo de obtener oro. Sin embrago, en un futuro podrá transformar un residuo sin valor en algo aprovechable.

Constituye un elemento de rigurosa relevancia recordar que, en los escombros de las minas de oro, se encuentran -en cantidades importantes- las tan preciadas “tierras raras”, productos de un valor incalculable en la moderna industria.

Germán Vega – 2015

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Los colores del oro

En función de la aleación, el oro aleado, presenta diferentes colores:

(por cada 1000g de aleación, entendiendo para oro de 18 quilates las siguientes variedades de color)

– Oro amarillo: 750g de oro, 125g de plata y 125g de cobre

– Oro rojo: 750g de oro y 250g de cobre

– Oro rosa: 750 g de oro, 200g de cobre y 50g de plata.

– Oro blanco: 750g de oro, entre 100g y el 160g de paladio y el resto de plata.

– Oro gris:750g de oro, 150g de níquel y 100g de cobre.

– Oro verde: 750g de oro y 250g de plata.

– Oro azul: 750g de oro y 250g de hierro.

Hay otras variedades. La más apreciada es el oro blanco, tanto por su agradable aspecto, como por el coste y dificultad tecnológica para transformar el paladio.

A la proporción de oro puro en una aleación se denomina “ley”. Esta proporción se expresa en milésimas.

Las leyes con las que se comercializa el oro son:

999, 916, 750, 585, 375,

Para ser considerado de una determinada ley, deberá tener un contenido de oro de igual o superior contenido al que marca esa ley. Si no alcanza la cantidad que marca la ley será comercializado como “de baja ley”.

El oro puro es llamado también oro fino y su pureza es entre 999 y 995. Este oro es comercializado como oro de 24 quilates.

Un quilate de metal precioso, representa la vigésima cuarta parte de la masa total de la aleación (1/24). Por ejemplo, oro de 18 quilates significa que de 24 partes, 18 son de oro puro, es decir, 75% de pureza.

El mínimo para que un objeto sea considerado de joyería es entre 9 ó 10 quilates y cualquier objeto de joyería ha de llevar un sello que indique la pureza del oro que ha sido utilizado para su elaboración.

Quilates/ Ley Contenido de oro [Pureza]
24 quilates 99+%
22 quilates 91.6%
21 quilates 87.5%
20 quilates 83.3%
18 quilates 75.0%
15 quilates 62.5%
14 quilates 58.5%
10 quilates 41.7%
9 quilates 37.5%
8 quilates 33.3%
1 quilate 4.2%

 

Germán Vega – 2015

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La amatista

La leyenda dice que Baco se enamoró de una bella joven y que por celos, Diana la convirtió en piedra. Baco muy triste lloró y al llorar cayeron sus lágrimas sobre la piedra, convirtiéndose ésta en una piedra de un bello color, la amatista.

Los griegos y romanos creían que la amatista, por influencia de Baco, protegía a quienes la portasen de los efectos de la bebida. Hacían los vasos de amatista, creyendo que de esta forma no se emborracharían.

 

Germán Vega

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Restos arqueológicos con 2500 años de antigüedad

Encontrados en Stávropol (Rusia). Después de 25 siglos enterrados en tierra, estos objetos se encuentran en perfecto estado de conservación. Simplemente una ligera limpieza y podrían lucir como unos preciosos objetos decorativos.

Viéndolos, cualquier persona entiende que el oro no es atacado prácticamente por nada y que su conservación en cualquier medio es ilimitada. Se puede fundir tantas veces como se desee y siempre dará forma a un nuevo y preciado objeto.

Históricamente ha tenido un gran valor, continua teniéndolo y en el futuro no hay ninguna razón para pensar que pueda ser diferente.

El valor del mencionado tesoro es incalculable, estando catalogado como uno de los hallazgos más importantes de los últimos tiempos, su calidad, conservación, antigüedad, peso (16 kg de oro) y otros factores históricos lo convierten en un preciado bien de la humanidad.

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Germán Vega – 2015

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No es oro todo lo que reluce

Los conquistadores españoles a su llegada a América en 1492 encontraron oro y también dieron sentido a la frase: “no es oro todo lo que reluce”

Las civilizaciones de Mesoamérica, dominaban con suma perfección el tratamiento y trabajo de oro. No solamente sabían hacer objetos de oro huecos o rellenados de otro metal, iban más lejos, dominaban lo que nosotros llamamos “chapado de oro”, haciendo parecer de oro un objeto de otro material. Los métodos utilizados eran diversos, desde adherir finas láminas de oro, bañar en oro fundido o incluso sofisticados métodos químicos. Estos tratamientos eran denominados técnicas de dorado.

oro rechapado

La fotografía muestra un objeto de la cultura Lambayeque (750-1375 d.C.). Son unos objetos de cobre bañado en oro y decorado con turquesas. Se encuentran en el museo “Oro de Perú” (Lima)

Germán Vega – 2015

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